Habsburgo en Vyshyvanka. Ucranismo. Capítulo IV

(Los enlaces a los capítulos anteriores están disponibles aquí:  PrefacioIII , III)

Una idea de la década de 1920 sigue viva hoy: la idea de que es posible una transición paneuropea de la democracia moderna de la UE a algún tipo de monarquía paneuropea. Y en el caso de tal transición, la dinastía de los Habsburgo no tiene rival.

Hugo Gerhard Ströhl. Escudos de armas de Austria, Lorena, Habsburgo y Kyburg. 1890

A finales de la década de 1980 y principios de la de 1990, surgieron movimientos monárquicos en Rusia, así como en muchos países de Europa del Este donde alguna vez existieron monarquías. A diferencia de estos países de Europa del Este y de Rusia , en Ucrania, el tema monárquico no recibió mucha atención ni en la época soviética ni en la postsoviética por una razón bastante comprensible: Ucrania no tuvo una tradición monárquica real, suficientemente fuerte niatractiva.

Sin embargo, hay algunas fuerzas interesadas en la posibilidad de establecer una monarquía en Ucrania. Se pueden dividir tentativamente en tres grupos: 1) el grupo del “Viejo Kiev”, 2) el grupo “hetmanita”, 3) los orientados a restaurar las tradiciones monárquicas de aquellos países que alguna vez integraron la Ucrania contemporánea. Ante todo y en este último caso, la tradición monárquica de Austria-Hungría, es decir, la dinastía Habsburgo-Lorena.

Para comenzar caracterizaremos brevemente cada uno de estos grupos. Luego hablaremos de los Habsburgo, que perdieron el trono tras el colapso de Austria-Hungría, y analizaremos sus puntos de vista sobre Ucrania con mayor detalle.

Los partidarios del grupo «Viejo Kiev» están dispuestos a considerar a un representante de la dinastía Rurik, heredero de una de las familias principescas de la antigua Rus de Kiev, como un posible monarca ucraniano. Sin embargo, los defensores del grupo “Viejo Kiev” no tienen una figura específica que pueda ser considerada un pretendiente serio al trono de Kiev. Esto también se aplica a los descendientes de Daniel de Galitzia, el gobernante del principado de Galitzia-Volhynia y el primer «rey de Rusia» [en la literatura occidental «rey de Rutenia». Como se explicó en el Capítulo III, el término “ruteno” fue inventado en Austria-Hungría como una herramienta para la ucranización de los Rusynos – los eslavos occidentales – nota del traductor] (Rex Russiae – tal título lo recibió del Papa en su coronación en 1254).

Daniil de Galitzia. Ilustración del libro de Yurko Shkvarok “Historia de Ucrania-Rusia en versos”. Winnipeg. 1918

Los representantes del grupo “Hetmanita” se refieren a los tiempos del Estado Hetman [también conocido como Segundo Hetmanato – nota del traductor-, una entidad estatal que surgió en 1918 y duró algunos meses [el establecimiento de este estado se discute en mayor detalle en el Capítulo I – nota del traductor]. Pavel Skoropadsky, “el Magnífico Señor Pan Hetman de toda Ucrania”, escribió en sus memorias que el metropolitano de Kiev y Galicia, Antony Khrapovitsky, se ofreció a ungirlo como zar. La unción no tuvo lugar. Pero esto no impidió que los partidarios de Skoropadsky, ya en exilio, desarrollaran el concepto de monarquismo ucraniano.

Se considera que su autor es Vyacheslav Kazimirovich Lipinski, polaco de nacionalidad procedente de una antigua familia noble polaca, filósofo y ensayista, y ferviente partidario del conservadurismo ucraniano, es decir del “movimiento hetmanita”. En su obra histórico-filosófica , escrita en polaco, que justifica el papel de la nobleza polaca, la Szlachta, en Ucrania (el trabajo se llamó «La Szlachta en Ucrania»), Lipinski abogó por un estado ucraniano en el que la nobleza polaca, los terratenientes, jugarían el papel clave , actuando como “hijos nativos de esta tierra”, más que  como colonizadores.

En 1912, las principales obras de Lipinski se publicaron con el título “De la historia de Ucrania”, en las que este ideólogo defendía la idea de una monarquía constitucional ucraniana, cuyo jefe, según Lipinski, debería ser un hetman por derecho de nacimiento, un monarca ucraniano.  Los defensores de la teoría de Lipinski, apostando por un hetmanato monárquico, buscaron establecer la legitimidad de los herederos de sangre de Skoropadsky. La otra parte del grupo “hetmanita” se adhirió a la idea de una monarquía electa.

En la década de 1930, Skoropadsky, que vivía en Alemania en ese momento, tuvo varios encuentros con Hitler.

En 1944, Himmler le propuso a Skoropadsky la fundación del Comité Nacional Ucraniano, que formaría parte del “Comité para la Liberación de los Pueblos de Rusia”, encabezado por el general Vlasov. Skoropadsky dijo que para discutir este tema, primero era necesario liberar a los líderes nacionalistas ucranianos del campo de concentración de Sachsenhausen, donde estaban presos. Lo hicieron el  30 de junio de 1941, en la ciudad de Lvov ocupada por los alemanes y  adoptaron arbitrariamente la “Ley de Proclamación del Estado Ucraniano”.

Oficial del ejército ruso Vyacheslav Lipinsky. 1914

En noviembre de 1944 se celebraron negociaciones en la casa de Skoropadsky en Wannsee, donde además del propio Skoropadsky, participaron el jefe de la OUN-M [Organización de Nacionalistas Ucranianos] (organización prohibida en la Federación Rusa) Andrey Melnik, el jefe de la OUN-B (organización prohibida en la Federación Rusa) Stepan Bandera, el diputado de Bandera Yaroslav Stetsko, y el presidente de la UPR [República Popular de Ucrania] en el exilio Andrey Livitsky. Estas conversaciones, sin embargo, terminaron en nada.

En abril de 1945, Skoropadsky murió después de ser herido de muerte cerca de Múnich durante un ataque aéreo angloamericano.

En los años siguientes, el movimiento hetmanita declinó gradualmente y en el momento del establecimiento de una Ucrania independiente ya no era una fuerza política real.

Sin embargo, el tema del hetmanato no puede considerarse completamente eliminado de la agenda. En 2002, una empresa desconocida «Eco Zahist» envió una carta al entonces presidente de Ucrania, Leonid Kuchma, en la que decía que desde 1999 la Asociación Británica de Familias Reales (BAKF) había estado estudiando las posibilidades de restaurar las raíces hetman en la Ucrania moderna. La carta además decía que en caso de restauración de la monarquía, los herederos de tres líneas podrían reclamar el trono y que la empresa “Eco Zahist” había estado organizando trabajos para restaurar el Hetmanato desde 2001.

El asunto se terminó sólo con una declaración. Pero la Asociación Británica de Familias Reales (BAKF) nunca refutó esta declaración de la empresa desconocida. A pesar de que tales declaraciones son monitoreadas y refutadas por el servicio interno de cualquier organización seria y preocupada por su reputación. Por lo tanto, la cuestión del hetmanato debería considerarse suspendida, en lugar de eliminarse de la agenda.

En cuanto a la idea de que un representante de la dinastía de los Habsburgo asuma el trono en Ucrania, debemos señalar que esta idea no es nueva. Ya en 1918, durante la Guerra Civil, se intentó crear una monarquía en Ucrania y colocar a un Habsburgo en el trono ucraniano.

Cabe señalar que un poco antes, durante la Primera Guerra Mundial, el padre de Wilhem Habsburgo, el Archiduque Carlos de Austria reclamó el derecho a ser rey del reino títere de Polonia (que a diferencia de la monarquía ucraniana, fue fundada en 1916 por Alemania, Austria y Hungría). Comencemos analizando esta figura y este proyecto polaco.

 

Carlos Esteban de Austria y el Reino títere de Polonia

El archiduque Carlos Esteban de Austria (1860-1933) pertenecía a la rama cadete – Teschen – de la casa Habsburgo-Lorena. Era primo tercero del emperador reinante de Austria-Hungría,  Francisco José I.

Como almirante de la Armada Austro-Húngara, Carlos Esteban tenía una sagacidad política y militar bien desarrollada. Era consciente de que la creación de estados nacionales estaba en la agenda mundial. Había ejemplos sorprendentes  ante sus ojos: en 1861 los estados italianos dispares se fusionaron en un solo país bajo el reino de Cerdeña, y en 1871 surgió un imperio alemán unificado. La existencia del multiétnico Imperio austrohúngaro, que había acumulado muchos problemas tanto internos como externos, no parecía inquebrantable para Carlos Esteban. La probabilidad de guerra entre Austria-Hungría, Alemania y el Imperio Ruso era alta. Carlos Esteban  entendió que si estallaba una guerra de este tipo, Polonia (algunas partes estaban integradas a  los tres estados mencionados anteriormente, después de las particiones de la Commonwealth polaco-lituana o “Rzeczpospolita”)   y podría tener la oportunidad de ser restaurada.

 Carlos Esteban por ambición u otros motivos, además era consciente de la inestabilidad del Imperio austrohúngaro y del potencial de Polonia, y formó en sus hijos no una identidad imperial, sino nacional polaca. Carlos Esteban crió a sus hijos mayores en el idioma y el espíritu polacos, y casó a dos de sus hijas con miembros de la nobleza polaca. Solo el hijo menor de Carlos Esteban , Wilhelm (el futuro Vasil Vyshyvaniy), vinculó su destino no con Polonia, sino con Ucrania. Sin embargo, con toda la importancia de esta figura para nosotros, es aconsejable comenzar el análisis de los reclamos de los Habsburgo a ciertos tronos con el  reclamo al trono polaco, y no al ucraniano.

El 2 de agosto de 1914, inmediatamente después del estallido de la Primera Guerra Mundial, el comandante en jefe del ejército ruso, el gran duque Nikolas Nikolayevich, publicó un llamamiento a los polacos, que prometía, después de la victoria sobre las armas rusas, reconstituir una Polonia unificada (dividida a fines del siglo XVIII entre Prusia, Austria y Rusia), otorgándole autogobierno dentro del Imperio Ruso.

Algunos polacos estaban bastante contentos con esta opción. Sin embargo, otra parte no quería que Rusia ganara y esperaba que la unificación de Polonia se llevara a cabo si Rusia era derrotada. El Partido Socialista Polaco encabezado por Józef Piłsudski, por ejemplo, se adhirió a este punto de vista.

 

Manifiesto a la Nación Polaca. 1914

 

En el verano de 1915, las tierras del Reino del Congreso de Polonia, que formaba parte del Imperio Ruso, fueron ocupadas por fuerzas alemanas y austrohúngaras. Sin embargo, ni Alemania ni Austria-Hungría intentaron reconstituir la “Gran Polonia”, ya que esto les habría requerido devolver a los polacos los territorios que habían caído bajo Alemania y el Imperio austríaco después de las particiones de la Commonwealth polaco-lituana (Rzeczpospolita). Lo máximo que hizo Austria-Hungría fue otorgar a Galicia un amplio autogobierno dentro del Imperio Austro-Húngaro.

Los alemanes tampoco iban a ceder las tierras polacas que obtuvieron como resultado de las particiones de la Commonwealth polaco-lituana.

Cuando los alemanes y los austriacos ocuparon el Reino del Congreso de Polonia, lo dividieron en zonas alemana y austriaca. Alemania comenzó a exportar activamente mano de obra e impuso suministros obligatorios de alimentos a precios fijos, lo que provocó una hambruna en Polonia en 1915.

En el verano de 1916, cuando la situación militar de Alemania empeoró (los rusos avanzaron con éxito en Volhynia y Galicia), el gobierno alemán decidió apostar por la fundación de un Reino títere de Polonia en las tierras polacas ocupadas que formaban parte de Rusia. Esta construcción fue creada por Alemania con el objetivo específico de formar un ejército polaco que entraría en la guerra del lado de las potencias centrales. Los expertos militares alemanes estimaron que alrededor de 1 millón de personas podrían ser puestas en armas en Polonia. La creación de un reino aparentemente independiente fue necesaria debido a las normas del derecho internacional, que prohibían la movilización de la población de los territorios ocupados.

En agosto de 1916, el canciller alemán Bethmann Hollweg y el ministro de Relaciones Exteriores de Austria, Burián, acordaron que Alemania y Austria-Hungría no solo retendrían las tierras polacas que habían obtenido previamente, sino que también les agregarían algunas tierras del Reino ocupado de Polonia. Específicamente, Alemania tenía la intención de anexar la «franja fronteriza polaca», el territorio en el que se ubicaban las ciudades de Częstochowa, Kalisz, Plock y Mława. Los alemanes tenían la intención de desalojar a la población local (polacos, judíos y otros) de la zona fronteriza y repoblarla con alemanes. El propósito de tales acciones era crear una «franja alemana» entre el Reino de Polonia y los polacos que vivían en Prusia.

En la parte restante del Reino del Congreso de Polonia, surgiría el Reino de Polonia. Se suponía que este estado títere no tendría una política exterior propia y que su ejército estaría completamente bajo el control de Alemania.

Por sugerencia del emperador alemán Guillermo II, el archiduque Carlos Esteban, padre del futuro Vasil Vyshyvaniy, ascendería al trono del Reino de Polonia. Sin embargo, el emperador Francisco José I tenía otros planes: esperaba incorporar la Polonia reconstituida a Austria-Hungría. Por lo tanto, no dio su consentimiento a la candidatura de Carlos Esteban (y sin el consentimiento del jefe de la Casa Habsburgo-Lorena, un representante de la dinastía no podía ascender al trono). La cuestión de quién obtendría la corona del recién creado Reino de Polonia quedó en el limbo.

José Simón.
El emperador Francisco José I y su heredero, el archiduque Carlos, en julio de 1914, pocos días antes del estallido de la Primera Guerra Mundial.

El 5 de noviembre de 1916, el gobernador militar alemán, general Hans Hartwig von Beseler, y el gobernador militar austrohúngaro, general Karl Kuk, hicieron una declaración sobre la intención de los monarcas de Alemania y Austria de crear el Reino de Polonia en territorios “arrebatados con gran sacrificio de la dominación rusa”. Se anunció que el Reino de Polonia se convertiría en “un estado independiente con monarquía hereditaria y constitución”. Al mismo tiempo, la definición de las fronteras del estado se pospuso para el futuro. Por otro lado, inmediatamente se afirmó que el estado estaba aliado con los Poderes Centrales.

Stefan Krywoszewski, escritor, periodista y dramaturgo polaco que estuvo presente en la proclamación del Manifiesto a la Nación Polaca el 5 de noviembre en el Castillo Real de Varsovia, recordó:

“La orquesta alemana, invisible al final de la sala, tocó Boże coś Polskę y Jeszcze Polska nie zginęła (himnos nacionales polacos – DS). Nosotros, los polacos, habíamos luchado por respirar cuando una extraña sensación se apoderó de nosotros. Fuimos testigos de un acto de gran trascendencia, el primer paso hacia la independencia. Nos devolvieron una parte de la Patria, ¡pero tan modesta! E incluso entonces, bajo el dominio de un invasor, eso podría haber sido un yugo peor para nosotros que el anterior. En conjunto, este salón histórico, la multitud de nobles polacos, la vista de los cruzados invasores, las queridas canciones populares cantadas por los soldados alemanes, ¿no fue un sueño de pesadilla, una burla sangrienta de nuestros sueños de una Polonia libre y unida?”

El 21 de noviembre de 1916 moría el anciano emperador Francisco José I. Pero el sobrino nieto del difunto emperador, Carlos I de Habsburgo-Lorena, quien ascendió al trono, tampoco tenía prisa por hacer al Archiduque Carlos Esteban gobernante del Reino de Polonia.

En enero de 1917, se creó un órgano consultivo en el Reino de Polonia , el Consejo de Estado Provisional , de 25 personas, 15 de las cuales fueron designadas por el gobierno alemán y 10 por el gobierno austrohúngaro. De las personas respetadas en Polonia, solo Piłsudski fue incluido en el Consejo. Sin embargo, cuando Piłsudski se enteró de la intención de Alemania y Austria-Hungría de crear un ejército polaco para sus propias necesidades, y además subordinarlo a Alemania, expresó su desaprobación categórica y se retiró del Consejo.

Hans von Beseler. Retrato de autor desconocido, 1910

En consecuencia, las esperanzas de las potencias centrales de un ejército polaco separado fracasaron por completo junto con el reclutamiento de voluntarios.

En agosto de 1917 dimitió el Consejo de Estado Provisional. Fue reemplazado en septiembre de 1917 por el Consejo de Regencia, la autoridad suprema colectiva, destinada a ejercer sus funciones hasta que fueran transferidas a manos del regente o del rey. En realidad, los derechos de este organismo eran menores, el Jefe de la Administración Civil de Varsovia, Otto von Steinmeister, y el Gobernador Militar General Hans von Beseler eran el verdadero poder.

El 6 de febrero, el Consejo de Regencia emitió un decreto sobre el establecimiento del Consejo de Estado del Reino de Polonia, al que se le asignó el papel de parlamento interino  Este cuerpo sin embargo, no hizo nada significativo.

El Tratado de Brest-Litovsk, firmado por las Potencias Centrales y la República Popular de Ucrania el 9 de febrero de 1918, suscitó una dura protesta del Consejo de Regencia. Según el tratado, la región de Holm y la parte sureste de Podlasie, es decir los territorios que los polacos consideraban “suyos”, fueron cedidos a Ucrania. El Consejo de Regencia llamó al tratado una «nueva partición» de Polonia.

En el otoño de 1918, cuando ya era evidente la derrota militar de las Potencias Centrales, los políticos polacos, descontentos con la pasividad del Consejo de Regencia, comenzaron a crear estructuras de poder locales. Surgieron varios centros de poder en el Reino de Polonia que no interactuaban entre sí.

El 6 de octubre de 1918, el Consejo de Regencia exigió la creación de “un estado independiente que abarque todas las tierras polacas con acceso al mar, política  y económicamente independiente”.

Y a mediados de octubre de 1918, el Imperio austrohúngaro, sobrecargado por la difícil situación en el frente, las malas cosechas, la crisis económica, los conflictos étnicos, las tendencias separatistas intensificadas tras la caída del Imperio ruso en febrero de 1917, los sentimientos revolucionarios alimentados por la éxito de la Revolución de Octubre en Rusia, y así sucesivamente, comenzó el colapso.

 

Los miembros del Consejo de Regencia, de izquierda a derecha: Józef Ostrowski, primado de Polonia, el arzobispo Aleksander Kakowski y el príncipe Zdzisław Lubomirski con oficiales del ejército polaco. 27 de octubre de 1917.

 

El 17 de octubre, el parlamento húngaro declaró terminada la unión con Austria y declaró a Hungría independiente.

El 28 de octubre Checoslovaquia declaró su independencia.

El 29 de octubre surgió el Estado de eslovenos, croatas y serbios.

El 31 de octubre estalló un levantamiento armado en Budapest.

El 3 de noviembre se emitió el manifiesto sobre la independencia de Galicia y el establecimiento de la República Popular de Ucrania Occidental (WUPR).

El 6 de noviembre se proclamó la independencia de Polonia.

El 11 de noviembre de 1918, Alemania firmó el armisticio en Compiègne.

Józef Piłsudski. Foto 1915-1916

El mismo día, 11 de noviembre, se disolvió el Reino de Polonia. Los poderes del Consejo de Regencia fueron transferidos a Józef Piłsudski, quien en un principio creó unidades de combate que lucharon del lado de la Triple Alianza contra Rusia, e incluso fue miembro del Consejo de Estado Provisional fundado por la administración alemana en territorio polaco ocupado.  Pero cuando llegó a un punto de inflexión en el curso de la guerra, Piłsudski se volvió en contra de Alemania e incluso fue encarcelado por los alemanes. Esto convirtió a Pilsudski en un símbolo de la lucha contra los ocupantes alemanes y le permitió regresar triunfalmente a Polonia después de la capitulación de Alemania.

El 12 de noviembre de 1918, el emperador Carlos I del Imperio austrohúngaro firmó cierto documento que, si bien no era un acto de abdicación, permitía al monarca signatario tener ciertas  pretensiones incluso después de firmarlo, pero sin embargo, marcó el final de facto del Imperio Austro-Húngaro.

Por lo tanto, Alemania y Austria-Hungría no lograron los objetivos esperados con la creación del Reino de Polonia. Los planes alemanes para formar las fuerzas armadas polacas se arruinaron por completo. Además, la proclamación del Reino de Polonia contribuyó al desarrollo del movimiento nacional en Galicia. Y otros pueblos de Austria-Hungría, siguiendo este ejemplo, intensificaron su lucha por la autodeterminación nacional.

Hemos descrito con detalle el Reino títere de Polonia, creado por alemanes y austriacos durante la Primera Guerra Mundial, pero poco después, en 1918, en plena Guerra Civil, Austria-Hungría, que vivían sus últimos meses, intentó implantar en Ucrania un modelo similar y ya probado, de reino semi-colonial. Solo que esta vez fue el hijo de Carlos Esteban von Habsburg-Lothringen, Wilhelm von Habsburg-Lothringen, también conocido como Vasil Vyshyvaniy, a quien se le ofreció el papel de monarca.

 

Wilhelm von Habsburg-Lothringen y el Proyecto “Monarquía Ucraniana”

Wilhelm von Habsburg-Lothringen con uniforme austriaco. 1914

Wilhelm von Habsburg-Lothringen, nacido en 1895 en Croacia, en una isla del mar Adriático donde su padre tenía un palacio, vivió desde los 12 años en el castillo familiar en el oeste de Galitzia. Aquí aprendió el idioma ucraniano y se volvió adicto a leer las obras de Grushevsky, Shevchenko y Franko. Hay una versión según la cual Wilhelm no estaba satisfecho con los futuros laureles de su hermano mayor Albrecht, quien se predijo que sería el rey de Polonia. Y que Wilhelm tenía intenciones ambiciosas de convertirse en rey de Ucrania a una edad temprana.

Esta intención, sin embargo, no le impidió desviarse de la trayectoria ucraniana por un tiempo. En su libro El príncipe rojo , dedicado a Wilhelm von Habsburg, el profesor Timothy Snyder de la Universidad de Yale cita un episodio que él mismo considera posible pero improbable:

“Wilhelm primero se identificó con los judíos y solo más tarde con los ucranianos. … Willy elaboró ​​un proyecto para un estado de Israel y se acercó a la Organización Sionista Mundial en Berlín para ofrecer sus servicios. Uno puede imaginar cómo pudo haber llegado a tal idea. El sionismo, la idea del retorno de los judíos a Palestina y la creación de un estado judío, fue ganando adeptos. En 1913 se llevó a cabo el Tercer Congreso Sionista en Viena, donde vivía Willy. El traslado de Willy a Viena, en tal escenario, habría sido el momento culminante en su propio descubrimiento de una nación”.

Quizás el descendiente más joven de una rama cadete de los Habsburgo, que prácticamente no tenía ninguna posibilidad de acceder al trono, soñaba con convertirse en rey de Israel. Después de todo, sus sueños no eran del todo infundados: los Habsburgo tenían el título de Rey de Jerusalén, entre otros títulos, a pesar de que el Reino de Jerusalén había desaparecido del mapa mundial hacía mucho tiempo. Pero los sionistas no mostraron ningún interés por el proyecto propuesto por el joven Habsburgo. Y luego siguió el camino “ucraniano”, vistiendo una vyshyvanka ucraniana [nombre casual de la camisa bordada en Ucrania – nota del traductor], que llevaba debajo de su túnica militar.

En marzo de 1915, Wilhelm Habsburg completó su formación en la academia militar y en junio se le dio el mando de un pelotón en un regimiento compuesto predominantemente por Rusyns gallegos de Galitzia. Wilhelm exigió que sus subordinados lo llamaran Vasil, habló ucraniano a los soldados y usó un vyshyvanka debajo del uniforme de oficial.

Después de la contraofensiva del ejército ruso en Galicia en el verano de 1916, Wilhelm fue llamado del frente y enviado temporalmente a la retaguardia, entre otras cosas para mejorar su salud.

A fines de 1916, Carlos I se convirtió en emperador de Austria-Hungría, como se mencionó anteriormente. Era sólo 8 años mayor que Wilhelm.

Se estableció una buena relación entre ellos.

El 2 de febrero de 1917, Wilhelm presentó su “proyecto ucraniano” a Carlos I. La propuesta de Wilhelm era convertir Galicia Oriental en un principado ucraniano (reino de Ucrania) después de la victoria en la guerra. Wilhelm-Vasil vio un imperio Habsburgo renovado que constaba de los reinos de Austria, Hungría, Polonia, Bohemia y Ucrania. Él mismo aspiraba al cargo de monarca o al menos regente de Galicia.

En julio-agosto de 1917, Guillermo acompañó al emperador Carlos I en un viaje por el este de Galicia.

Unas semanas más tarde, Carlos I envió a Wilhelm a Lvov para que se reuniera y estableciera una conexión con Andrey Sheptitsky, líder de la Iglesia greco-católica ucraniana. Los intereses de Sheptitsky y Habsburg convergieron: ambos querían la expansión de la fe católica hacia el este y a ambos les gustaba la idea de establecer una monarquía en Ucrania. Sheptitsky le dio una bienvenida favorable a un representante de la antigua dinastía de los Habsburgo, que había llegado a Lvov vestido con una  vyshivanka y que hablaba ucraniano con fluidez.

En una carta a Andrey Sheptitsky, Wilhelm escribió:

“Su Majestad [Charles I] ha sido extremadamente amable conmigo y me ha dado instrucciones de actuar en Ucrania no militarmente, sino políticamente. En esto me da completa libertad, lo que para mí es una prueba de su confianza. Creo que poco a poco podré lograr todo lo que los valientes ucranianos desean…”.

Cuando comenzaron las negociaciones en Brest-Litovsk a fines de enero de 1918 entre Alemania, Austria y la recién formada República Popular de Ucrania (UPR) sobre la conclusión de una paz por separado, Wilhelm trató de influir activamente en los representantes de la UPR, convenciéndolos de que sus posición negociadora era más fuerte de lo que parecía, gracias a los recursos agrícolas de Ucrania. Austria-Hungría estaba en una situación desesperada en ese momento. El bloqueo naval británico provocó una crisis alimentaria y  hambrunas en las ciudades y en el ejército. Durante los días de negociaciones en Viena, 113.000 trabajadores se declararon en huelga, exigiendo alimentos.

El 9 de febrero de 1918, se concluyó la paz ucraniana de Brest-Litovsk, o «Pan», en virtud de la cual Alemania y Austria-Hungría reconocieron a la República Popular de Ucrania como estado. Según los términos del tratado, la UPR debía suministrar un millón de toneladas de grano a Austria-Hungría antes del 31 de julio de 1918, a cambio de asistencia militar. En un protocolo secreto, se registró que se planeaba crear una provincia ucraniana independiente en el territorio de Galicia Oriental y Bucovina.

 

La firma del tratado de paz con Ucrania en Brest-Litovsk. Sentados de izquierda a derecha están el conde Chernin, el general Hoffmann, von Kühlmann, el primer ministro V. Rodoslavov, el gran visir Talaat Pasha

 

Pronto, los ejércitos de Alemania y Austria-Hungría ocuparon la mayor parte de Ucrania. Pero no hubo coherencia entre los poderes centrales en sus acciones ni en sus planes. Pasó más de un mes antes de que pudieran ponerse de acuerdo sobre las zonas de ocupación. Alemania obtuvo Kiev y las regiones del norte, los Habsburgo ocuparon las regiones del sur. Las tropas de ambos países estaban estacionadas en Odessa. Se abrieron dos misiones diplomáticas en Kiev.

Tanto Austria-Hungría como Alemania, estando en una situación económica difícil, buscaron ante todo utilizar a Ucrania como fuente de alimentos y mano de obra. Al mismo tiempo, a diferencia de Austria-Hungría, que trató de implementar de manera bastante consistente cierto proyecto en Ucrania relacionado con el príncipe de los Habsburgo, de quien estamos hablando, Alemania fue aún más omnívora en términos políticos. Y estaba lista para apoyar a un gobierno títere que pudiera, al menos hasta cierto punto cumplir con sus obligaciones por contrato del suministro que el Reich necesitaba desesperadamente.

Y dado que la Rada ucraniana no pudo cumplir con estas obligaciones, a fines de abril de 1918 se disolvió bajo la presión de Alemania. Pavel Skoropadsky, un protegido de Alemania, fue declarado hetman de Ucrania.

¿Qué pasa con Austria-Hungría? Su protegido Wilhelm-Vasil Habsburg en ese momento encabezaba la guarnición austrohúngara de ocupación de la ciudad de Alexandrovsk (como se llamaba entonces a Zaporozhie). Bajo su mando tenía un destacamento de cuatro mil soldados ucranianos del ejército austríaco reunidos por el emperador Carlos I. Este destacamento incluía una unidad especial: la Legión de Fusileros de Sich, que estaba formada principalmente por galitzianos    (gente de Galitzia-nota del traductor) que se dedicaba a la inteligencia y la propaganda.

Wilhelm era muy consciente de lo importante que era asegurar la ucranización de la población, por lo que abordó este problema con mucha seriedad. Él dijo: » Solo hay dos posibilidades: o el enemigo podrá expulsarme y participar en la rusificación, o me quedaré y participaré en la ucranización».

Wilhelm buscó y nombró sucesivamente a ucranianos para puestos administrativos, y llevó a cabo la propaganda del ucranianismo en la prensa, utilizando tácticas inteligentes.  Por ejemplo, ganó popularidad entre los campesinos al impedir la incautación de alimentos por parte del ejército austríaco. Los líderes militares alemanes informaron sobre la “creciente popularidad del Archiduque Wilhelm, conocido entre la gente como el Príncipe Vasil”.

En algún momento, un teniente coronel del ejército de Skoropadsky, Petro Bolbochan (como miembro del Partido Socialista Independiente de Ucrania, no sentía ninguna simpatía por Skoropadsky; Skoropadsky no era para él lo suficientemente izquierdista ni «anti-moscal»),  fue a ver a Wilhelm. Declaró su apoyo a la candidatura de Vasil Vishivanny al trono de Ucrania, e  invitó a Vasil a dar un golpe de estado y proclamarse hetman de toda Ucrania.

William informó de la propuesta al emperador de Austria-Hungría. En respuesta, Carlos I ordenó continuar con la política de ucranización, pero no hacer nada que pudiera socavar la alianza de Alemania y Austria-Hungría o interrumpir el suministro de alimentos.

Según el tratado, la UPR debía entregar un millón de toneladas de alimentos, pero en realidad no se recolectó ni la décima parte. Los gendarmes y policías locales por orden de los militares quemaron pueblos que se negaban a entregar pan. La resistencia creció, y cada vez más campesinos respondieron a la incautación de pan y a las represalias con violencia.  El movimiento partidista, la clandestinidad anarquista y bolchevique iba ganando fuerza.

Las fuerzas de ocupación alemanas estaban perdiendo el control de la situación. La inteligencia alemana informó que Vasil Vyshyvaniy estaba ganando cada vez más popularidad entre la gente común, y esto amenazaba al régimen actual. El Hetman Skoropadsky estaba furioso. El mando alemán disolvió la Legión de fusileros de Sich, pero dejó un destacamento de unos 4.000 hombres para Vasil.

A pesar del descontento de los alemanes, el emperador Carlos I buscó mantener a Wilhelm en Ucrania. Para Carlos, en ese momento, era prácticamente la única forma de mantener la influencia austríaca en la región. Envió a Wilhelm del frente oriental al frente occidental para hablar personalmente con el emperador alemán.

El encuentro entre Vyshyvanniy y el emperador alemán tuvo lugar el 8 de agosto de 1918, día de una dura batalla para las tropas alemanas en el frente occidental. Wilhelm recibió una bendición del emperador alemán. Pero la situación se estaba deteriorando rápidamente. Y con tal deterioro, la máxima autoridad perdía capacidad para hacer una política definida, aprobaba una decisión y luego otra completamente opuesta. Todo empezó a depender del llamado “acceso al cuerpo”, es decir, de la capacidad de tal o cual contendiente de convencer del valor de su particular poder sobre ese “cuerpo”.

En septiembre de 1918, el propio Hetman Skoropadsky fue al cuartel general alemán y obtuvo la promesa de que Wilhelm abandonaría Ucrania. Al mismo tiempo, Carlos I recibió una advertencia del comandante en jefe de las fuerzas austriacas en Ucrania de que no podía garantizar la seguridad de Wilhelm en la actual situación revolucionaria.

El 9 de octubre de 1918, Wilhelm abandonó Ucrania. Los restos de su destacamento fueron a Lvov y se unieron al ejército de la República Popular de Ucrania Occidental. Así, el primer proyecto monárquico ucraniano que involucró a un representante de la dinastía de los Habsburgo terminó en un fracaso.

Los eventos en Ucrania se desarrollaron rápidamente. En diciembre de 1918, el Directorio, encabezado por Petlyura y Vinnichenko, derrocó al gobierno de Skoropadsky en Kiev. El 22 de enero de 1919, la UPR y la WUPR crearon un solo estado con Kiev como capital. Debido a esta unificación, Wilhelm Vyshyvaniy se convirtió en coronel del ejército de la UPR. Sin embargo, la “Ucrania independiente y unida” no duró mucho: ya el 5 de febrero de 1919, los bolcheviques tomaron el control total de Kiev.

En septiembre de ese mismo año, Wilhelm, quien para entonces ya se había convertido en jefe del Departamento de Relaciones Exteriores del Estado Mayor de la UPR, se encontraba en Kamyanets-Podolskiy, el último bastión de los partidarios de Petlyura. Aquí participa en la preparación de unidades militares para el ejército desmoralizado de los adherentes de la Ucrania independiente.

Wilhelm de Habsburg-Lothringen en Vyshyvanka. 1918

En noviembre de 1919, el ejército de la UPR, presionado por tres lados por los bolcheviques, los polacos y los blancos [los militares del Ejército Blanco – nota del traductor], fue rodeado. El comando del ejército decidió rendirse a los polacos. Petlyura huyó a Varsovia, donde, en abril de 1920, firmó un tratado de paz con los polacos. Bajo este tratado, la UPR cedió los territorios del oeste de Ucrania a Polonia. Tal distribución imprudente de territorios «estatales» provocó la protesta violenta de Wilhelm von Habsburg, quien luego renunció y se fue a Viena.

A principios de 1921, en una entrevista con un periódico vienés, Wilhelm criticó a Polonia, llamando «megalomanía» a sus éxitos militares en Galicia y condenando al ejército polaco por los pogromos judíos en Lvov. En la misma entrevista, Wilhelm calificó la alianza de la UPR con Polonia como “antinatural” .

Tal gestión antipolaca fue percibida por el padre de Wilhelm, Carlos Esteban von Habsburg, que buscaba ascender al trono polaco, como una traición. A fines de enero de 1921, Carlos Esteban publicó un artículo en el que anunciaba que todos los lazos entre Wilhelm y su familia quedaban cortados. Debido a esta separación, Wilhelm se vio privado de sus fuentes de ingresos.

Wilhelm asumió el papel de poeta y publicista «ucraniano».

En 1921, Wilhelm publicó su colección de poemas en ucraniano llamada Minayut Dni (Los días pasan) bajo el seudónimo de Vasil Vyshyvaniy.

En el mismo año de 1921, el periódico Sobornaya Ukraina ( Ucrania Unida ) empezó a publicarse  en lengua ucraniana en Viena. Vyshyvaniy fue uno de sus editores. El emblema del periódico era la hoz y el martillo, y el lema era “¡Ucranianos de todos los países, uníos!”. Vyshyvaniy argumentó en el periódico que la democracia podría conducir a la monarquía y que un estado europeo bajo un monarca moderno garantizaría la democracia de manera más confiable que una república.

Este es un obvio coqueteo con los símbolos soviéticos, reinterpretados de una manera nacionalista ucraniana. Este coqueteo se complementa con la tesis de que la transición de la democracia a la monarquía es posible y deseable. Por supuesto, la década de 1920 fue una época de ideas muy exóticas. Pero supongamos que esta idea sigue viva hoy. En este caso, según esta idea, también es posible una transición paneuropea de la democracia actual de la UE a una monarquía paneuropea. Y en el caso de tal transición, la dinastía de los Habsburgo está más allá de la competencia. Porque la verdadera tradición de la formación de la monarquía paneuropea en períodos históricos más o menos cercanos es, por supuesto, la tradición de los Habsburgo.

Pero volvamos al representante de esta dinastía que estamos discutiendo.

En la década de 1930, Wilhelm tuvo contactos con el líder de la OUN (Organización de Nacionalistas Ucranianos) (organización prohibida en la Federación Rusa) Yevgen (Ukrainina: Yevgen) Konovalets y su sucesor Andrey Melnik. Tanto Konovalets como Melnik habían luchado junto a Wilhelm en 1918. Ahora usaban  su comunicación para obtener apoyo diplomático para Ucrania. Wilhelm incluso viajó a Londres para lograrlo.  Wilhelm también se reunió con el “padre espiritual” del nacionalismo ucraniano Dmitry Dontsov.

En junio de 1934, Hitler informó a Mussolini que Wilhelm von Habsburg era un enlace entre los nacionalistas ucranianos y las unidades militares voluntarias de Austria. Por “unidades militares voluntarias austriacas” se refería a las unidades de la milicia popular, una organización paramilitar nacionalista austriaca.

En 1935 estalló un escándalo en torno a Wilhelm, que fue retomado y difundido por los periódicos franceses. La amante del príncipe austríaco, Paulette Couyba, lo había implicado en un fraude. Al huir de la prisión, Wilhelm se vio obligado a buscar refugio en Austria. En Francia fue condenado en rebeldía a cinco años de prisión. Más tarde, Wilhelm, tratando de limpiar su nombre, afirmó que había sido incriminado por la inteligencia checoslovaca.

Sin embargo, pronto la Orden del Toisón de Oro, de la que Wilhelm era miembro (encabezada por Otto von Habsburg, jefe de la casa de los Habsburgo-Lorena, el hijo mayor de Carlos I, ya fallecido para entonces), comenzó a estudiar la circunstancias del incidente de París de forma independiente. Como resultado, Wilhelm von Habsburg se retiró voluntariamente de la Orden.

En Austria, Wilhelm fue durante un tiempo miembro de la organización fascista austriaca Frente de la Patria. Pero luego se separó de los fascistas austríacos y se acercó a los nazis alemanes.

En 1937, los Habsburgo recuperaron gran popularidad en Austria. El gobierno austro-fascista de Kurt Schuschnigg apostó por Otto von Habsburg, a quien Hitler despreciaba, viéndolo como un rival por el poder. En el cumpleaños de Otto, Viena se decoró con banderas imperiales negras y amarillas.

A diferencia de Otto von Habsburg, Wilhelm optó por el hitlerismo e incluso declaró que el movimiento para restaurar la monarquía estaba condenado al fracaso porque estaba dirigido por el judío Friedrich von Wiesner. Esto sorprendió a Wiesner, un viejo amigo de la familia Habsburgo que conocía personalmente a Wilhelm desde hacía más de quince años.

En febrero de 1937, Wilhelm se reunió con su viejo conocido, también admirador del nacionalsocialismo, Ivan Poltavets-Ostryanitsa. Poltavets-Ostryanitsa fue el aliado más cercano de Skoropadsky, quien lo ayudó a llevar a cabo el golpe de estado y establecer el Hetmanato en 1918, y emigró a Alemania con él, después de la caída del Hetmanato. Poltavets-Ostryanitsa y Wilhelm discutieron el restablecimiento de la Legión Ucraniana como parte de la Wehrmacht. La Legión Ucraniana era una especie de contraparte de la unidad que había estado bajo el mando de Wilhelm von Habsburg durante la Primera Guerra Mundial. Como escribió Wilhelm en una de sus cartas, Poltavets-Ostryanitsa le dio la idea de contactar a Hans Frank (entonces Reichsleiter, el futuro gobernador general de la Polonia ocupada), y esperaba ayudar a los alemanes a reclutar la legión ucraniana.

 

Las tropas austrohúngaras entran en Kamenetz-Podolskiy después de firmar el Tratado de Brest-Litovsk

 

Se deben decir algunas palabras sobre Poltavets-Ostryanitsa.

En 1923 Poltavets-Ostryanitsa creó la Sociedad Cosaca del Pueblo Ucraniano (UNAKOTO), cuya ideología desde el principio fue el nacionalsocialismo. “La Sociedad se formó como una organización político-militar que se alineó con el programa y los objetivos del nacionalsocialismo y el fascismo”, escribió Poltavets-Ostryanitsa en una carta fechada el 10 de abril de 1923 a Adolf Hitler. Esta carta proporciona un desglose detallado de las fuerzas de los emigrados ucranianos en Europa del Este. El autor también pidió al futuro führer “asistencia financiera y moral”. Sugirió que el NSDAP convocara, como contrapeso a la Internacional, una “Primera Nacional”, es decir, una unión internacional de nacionalsocialistas.

Ostryanitsa logró establecer relaciones amistosas con Hitler. Por ejemplo, el 20 de abril de 1923 envió a Hitler una carta felicitándolo por su cumpleaños y expresando “la esperanza de que se acerca el día en que todos los pueblos con conciencia nacional lograrán la victoria sobre la Internacional”.

Al mismo tiempo, a principios de la década de 1920, Ostryanitsa conoció y estableció relaciones amistosas con Alfred Rosenberg, otro líder del NSDAP.

Poltavets-Ostryanitsa publica el periódico cosaco ucraniano en Múnich. El número del 1 de marzo de 1923 proclamaba:

“Creemos que cualquiera de nuestros más humildes deseos personales debe ser dejado de lado, y en su lugar debe estar:

  • Nacionalismo
  • Socialismo nacional
  • Los cosacos como fuerzas de autodefensa de la nación.
  • Diplomacia diestra, comprensiva de las tácticas contemporáneas, que se cubre con una palabra: la dictadura y el dominio del partido popular nacional hasta que se establezca el estado, hasta que pueda mostrar su verdadera voluntad sin una democracia mutilada por la revolución y la minoría judía”.

El Estatuto de UNAKOTO de 1923 establecía que “solo un cosaco puede ser” ciudadano del Estado ucraniano, “y solo un ucraniano de sangre, independientemente de su religión, puede ser cosaco”. Se prohibió a los extranjeros participar en el gobierno del Estado ucraniano. El Hetman Fascismo de  Ostryanitsa, siguiendo al nazismo alemán, profesaba el antisemitismo, “los judíos no pueden ser ciudadanos del Estado ucraniano en absoluto”, decía el mismo estatuto.

El 1 de julio de 1926, poco después de la muerte de Petlyura, Poltavets emitió el Decreto  Universal ucraniano, en el que se declaró a sí mismo «Hetman y Jefe Nacional de toda Ucrania a ambos lados del Dniéper y de los ejércitos cosacos y Zaporozhie».

Los cosacos se sintieron atraídos por las ideas del nacionalismo integral y, por lo tanto, en la década de 1930, la UNAKOTO incluía a muchos miembros de la OUN (organización prohibida en la Federación Rusa). Poltavets-Ostryanitsa afirmó que UNAKOTO tenía ocho campamentos (en Bulgaria, Rumania, Alemania, Checoslovaquia e incluso Marruecos).

En 1935, UNAKOTO se transformó en el Movimiento Nacional de Cosacos de Ucrania (UNAKOR). El estatuto de la UNAKOR proclamó como objetivo la construcción de “una nueva forma de vida fascista nacional-socialista ucraniana. cosaca específica del pueblo”.

El 23 de mayo de 1935, Poltavets-Ostryanitsa se dirigió oficialmente a Hitler con las siguientes palabras: “Por este acto pongo a su disposición a todos los representantes armados y listos para el combate de los cosacos ucranianos, que se encuentran en Alemania y en el extranjero». Pero Hitler y su séquito no tomaron en serio esta propuesta. En los informes de la Gestapo se decía que UNAKOR existía “solo en el papel y prácticamente no tenía partidarios”.

Como podemos ver, Wilhelm von Habsburg estaba interesado en la posibilidad de cooperar con el Tercer Reich y buscaba un papel importante para sí mismo en el proyecto de Hitler. Sin embargo, las discusiones entre él y Poltavets-Ostryanitsa sobre la perspectiva de recrear la «Legión de Ucrania» no fueron más allá.

Después de la caída de Polonia en 1939, Karl Albrecht, el hermano mayor de Wilhelm, que había vivido en Polonia toda su vida, se encontró en territorio ocupado. En su primera visita a la Gestapo, afirmó que se consideraba polaco y había criado a sus hijos como polacos. Al mismo tiempo, no negó que era de “ascendencia alemana” porque sus antepasados ​​habían sido emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico de la nación alemana durante cientos de años. Los oficiales de la Gestapo concluyeron que toda la vida de Karl Albrecht “ha sido una completa traición a la germanidad, y esto lo excluye de la comunidad alemana para siempre . Su traición nunca podrá ser expiada y, por lo tanto, ha perdido todo derecho a su propiedad y todo derecho a vivir en Alemania, incluso como extranjero”.

Albrecht y su esposa fueron colocados en un campo de trabajo. Después de ser torturado por la Gestapo, Karl Albrecht quedó medio paralizado y ciego de un ojo.

En 1940, Wilhelm fue reclutado como oficial del ejército alemán. Pero él no estaba entusiasmado. Aunque simpatizaba con los nazis, no era miembro del NSDAP. Tenía 45 años, pero padecía tuberculosis y problemas cardíacos desde hacía muchos años. En lugar del servicio regular en la Wehrmacht, fue relegado a la retaguardia para realizar tareas de defensa.

Al darse cuenta de que los alemanes no lo veían como un jugador en el campo ucraniano y que sus grandes planes políticos para un segundo intento de una monarquía ucraniana debían abandonarse, Wilhelm fue a Alemania para visitar a su hermana mayor, Eleonora. Eleonora se había casado con un simple oficial alemán y le dio ocho hijos. Seis de sus hijos sirvieron en la Wehrmacht.

Wilhelm y Eleonora demandaron para reclamar la propiedad de su hermano incautada en Polonia o para ser compensados ​​por ello. El tribunal tuvo en cuenta que Eleonora y Wilhelm eran alemanes por sangre y cultura, y que Eleonora tenía ocho hijos alemanes, y les otorgó una compensación a ambos. Wilhelm recibió 300.000 marcos y Eleonora recibió 875.000 marcos. Estos montos corresponden a los actuales $9 millones y $27 millones.

En 1942, Wilhelm conoció a un joven llamado Roman Novosad en un café. Novosad, natural de Galitzia, estudiaba en el Conservatorio de Viena. Cuando lo escuchó hablar en ucraniano con su amigo, Wilhelm se presentó: “Soy Vasil Vyshyvaniy”.

Novosad era un enlace de la UPA (Ejército Insurgente Ucraniano) (organización prohibida en la Federación Rusa), y en ese momento Vyshyvaniy, decepcionado con los nazis alemanes que lo rechazaron, se había reorientado hacia los aliados y comenzó a trabajar para los servicios de inteligencia franceses y británicos.  Vyshyvaniy fue uno de los que forjaron los vínculos entre los Aliados y la UPA (organización prohibida en la Federación Rusa), que permitió que los nazis ucranianos fueran tomados bajo el ala de la inteligencia occidental tras la derrota de Hitler.

Al convertirse en un elemento importante del sistema para asegurar y lograr tal reorientación de los nazis ucranianos, Wilhelm también fortaleció su autoridad en los servicios de seguridad occidentales y se convirtió en uno de los protectores de los Banderistas que cambiaron de chaqueta -se disfrazaron- en la posguerra. Wilhelm fue uno de los creadores de la red de agentes nacionalistas y colaboradores ucranianos en Europa del Este.

Uno de los que estaba a cargo de Wilhelm era el nazi ucraniano Vasily Kachorovsky, quien también se había cambiado de chaqueta. Con la ayuda de Wilhelm, Kachorovsky comenzó a trabajar para la inteligencia francesa. Los oficiales de SMERSH lo capturaron en 1947 y entregó información sobre Roman Novosad y Wilhelm von Habsburg. A continuación se llevaron a Novosad y se dio a conocer el paradero de Wilhelm. El 19 de agosto de 1947, Novosad fue arrestado, y al día siguiente fue arrestado Wilhelm. El mayor Goncharuk estuvo a cargo de la operación.

El 29 de mayo de 1948, Wilhelm fue condenado a 25 años. El 18 de agosto murió de tuberculosis en el hospital penitenciario de Kiev.

Pero la muerte de este miembro en particular de la dinastía Habsburgo no impidió que la familia Habsburgo continuara coqueteando con Ucrania.

 

Fuente (para copia): https://eu.eot.su/2022/09/27/habsburgo-en-vyshyvanka-ucranismo-capitulo-iv/

 

Esta es la traducción del Capítulo IV de la monografía de varios autores “Ucranismo: quién lo construyó y por qué”  , publicada por  primera vez en 2017 y reeditada en el  sitio web de la Agencia de Noticias Rossa Primavera el 6 de marzo de 2022. Este trabajo de investigación fue escrito por los miembros de la comuna de Aleksandrovskoye, que forma parte del  movimiento Escuela de Significados Superiores  de la  Esencia del Tiempo  y cuenta con el apoyo de los miembros de la   Fundación Pública Internacional del Centro Creativo Experimental .

El Dr. Sergey Kurginyan es un líder político y social del  movimiento Esencia del Tiempo, director de teatro, filósofo, politólogo y director de la   Fundación Pública Internacional del Centro Creativo Experimental .

Hablando sobre el tema de la monografía  “Ucrainismo: quién lo construyó y por qué”,  Sergey Kurginyan explicó:  “Estamos estudiando el ucranianismo, no Ucrania. Nuestro tema es el ucraniano como construcción. La creación de este constructo, sus características, su transformación consecutiva, su implementación y, finalmente, su perspectiva, este es el enfoque de nuestro estudio, que es fundamentalmente diferente de un estudio histórico o sociológico normal de una Ucrania normal” .

 

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