Coronavirus: su objetivo, autores y dueños. Parte III

1

(Los enlaces a los capítulos anteriores están disponibles aquí: Parte I, Parte II)

El 12 de junio de 2020.

La queja principal que los estadounidenses expresaron constantemente en esta conferencia, celebrada en medio de COVID-19, fue sobre el crecimiento del poder tecnológico chino. Y también el hecho de que los europeos no quieren participar en disuadir y reprimir este poder, mientras que esto es absolutamente necesario. Esto fue discutido por el Secretario de Estado Pompeo y el Secretario de Defensa Esper.

Año 2015. Repito, año 2015! ¡No es 2019, ni 2016, ni 2017, ni 2018. Es el 2015! Mas de 4 años nos separan de este evento. Todo esto empezó mucho antes que toda esta historia con el coronavirus.

Entonces, 2015. 9 de noviembre. En este día, se publica un artículo en Nature Medicine, una revista médica muy famosa y de buena reputación. En el futuro, en unos años, este artículo será devaluado y refutado.

Pero, como se dice en tales casos, lo que fue escrito no se puede borrar. Fue escrito mucho antes de que comenzara toda esta épica del coronavirus, y esto es lo principal. El artículo es muy importante y serio. Por eso no discutiremos sobre a quien quiero cuestionar sino sobre el contenido.

 

 

Aquí está lo que dice específicamente:

El articulo está escrito por un equipo de investigadores. El trabajo principal se llevó a cabo en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. Esto es un lugar muy serio, relacionado con el Pentagono y a otros lugares, que se dedican a las armas biológicas. Así que todo esto lleva un sello de calidad.

Además de los empleados de esta importante universidad y sus laboratorios especiales, en el equipo de autores se incluyó a representantes de:

  • Centro Nacional de Investigación de Toxicología, Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU.
  • Instituto de Virología de Wuhan,
  • Instituto de Investigación Biomédica en Zurich,
  • Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard.

Hay una marca de calidad en todo. Y no tiene ninguna relación ni con el Kremlin ni con algunos marginales. Los autores del artículo señalan: la aparición de coronavirus, que causa el SARS-CoV (síndrome respiratorio agudo severo) y MERS-CoV (síndrome respiratorio del Medio Oriente), indican que existe una amenaza de transmisión de infección entre especies, una infección que provoca brotes de la enfermedad entre las personas. Se genera en otras especies y luego salta a las personas.

Se afirma además que el tema del estudio, cuyos resultados se describen en este artículo, es el potencial patógeno de un virus similar al virus que causó el SARS. Similar, pero diferente. Los autores indican que este virus similar al SARS, SHC014-CoV, circula actualmente en poblaciones de murciélagos de herradura chinos. La pregunta es si puede saltar a los humanos.

De hecho, el artículo trata sobre una serie de experimentos.

El primer experimento fue la creación de un virus quimérico (quiere decir artificial)  con una proteína espiga (esta proteína-gancho por la que el virus esta siendo atraído por la célula, despues de lo cual descubre su ARN para reproducirsee) del virus de murciélago SHC014 y el resto de las propiedades del virus SARS-CoV. Insisto en la palabra “quimérico”, porque hoy en día hay demasiados interesados en decir que no se hizo nada de esto y que por lo tanto el virus no puede tener un origen artificial.

Esto significa que al virus SARS que por si es muy peligroso para el ser humano, añaden una nueva proteína-gancho del virus del murciélago SHC014 y todo esto se une. Resulta un virus quimérico. La quimera no significa que todo se hace de nuevo, sino que se agrega el gancho de proteína nuevo mientras las propiedades restantes siguen siendo las mismas que las del SARS-CoV. ¿Se puede crear o no este virus quimérico? Los autores del artículo dicen: no solo es posible, sino que ya se ha creado, mírenlo.

Este es el primer experimento.

El segundo experimento es la infección de células epiteliales humanas con este virus quimérico nuevo. Y luego compararon la concentración de partículas virales en células infectadas con un virus quimérico y las partículas de virus en células infectadas con una cepa “salvaje” de SARS-CoV. Resultó que el virus quimérico puede infectar y multiplicarse en las células humanas del tracto respiratorio con tanto éxito como un virus salvaje.

El tercer experimento descrito en el artículo es la infección de ratones de laboratorio (todavia no a nosotros, sino a ratones de laboratorio) con un virus quimérico. Otro grupo de ratones fue infectado con el virus SARS-CoV – MA15, una variante del virus salvaje adaptada específicamente a los ratones. El virus quimérico fue menos letal para los ratones que el SARS-CoV – MA15. Al mismo tiempo, los ratones viejos infectados con el virus quimérico (a la edad de 12 meses) enfermaron mucho más gravemente que los ratones jóvenes (a la edad de 10 semanas).

Un interesante prólogo del año 2015 sobre lo que se desarrollará en cinco años, ¿no?

El siguiente cuarto experimento fue un intento de proteger a los ratones de la infección con un virus quimérico utilizando la vacuna inactivada contra el SARS-CoV existente. Resulta que no se puede. Cambiaron el gancho de proteínas, y esa vacuna que funciona en el SARS dejó de funcionar. Y ya no pudieron salvar a los pobres ratones (para no hablar de las personas). El intento falló.

Durante el quinto experimento, a los ratones intentaron proteger contra la infección SARS-CoV con anticuerpos monoclonales. El resultado fue parcialmente exitoso.

Lo que expongo aquí no es una teoría de la conspiración. No agrego nada a lo que se dice en este artículo prestigioso. Los científicos realizan experimentos para crear un nuevo virus y describen estos experimentos, porque quieren entender cómo sucede todo esto, si es posible usar las vacunas existentes o no se pueden usar. Los científicos tienen sus propios programas científicos, durante los cuales crean nuevas propiedades asesinas para el virus. Tal vez los científicos crean estas oportunidades asesinas con los mejores propósitos. Pero tan pronto como los crean, inmediatamente todos los involucrados en armas biológicas dicen: “A ver- a ver, interesante, interesante … ¿La fuerza letal es mayor? ¡Dime más! ”

La conclusión del equipo de investigación es la siguiente: “La evaluación de los métodos inmunoterapéuticos y profilácticos disponibles basados en el virus SARS-CoV mostró baja eficiencia (con respecto al nuevo virus. – S. K.) . Ni el uso de anticuerpos monoclonales ni el uso de vacunas podrían neutralizar y proteger contra la infección por coronavirus usando una nueva proteína espiga”.

¿Cómo reaccionan los especialistas involucrados en la creación de armas biológicas ante dicha información? Mas o menos asi:  “¡Oh! ¿Los remedios conocidos no ayudan? Entonces, ¡la letalidad es mayor! ¡Eso es genial! ¡Bien hecho!

“En base a estos datos “, escriben los autores del artículo, ” regeneramos sintéticamente el virus recombinante infeccioso SHC014 en longitud completa y demostramos una replicación viral confiable tanto in vitro (es decir, in vitro, fuera de un organismo vivo. – S. K.) como en vivo (es decir, durante el experimento en un organismo vivo. – S.K.) . Nuestro trabajo indica el riesgo potencial de nuevos brotes de SARS-CoV por virus que circulan actualmente en poblaciones de murciélagos “ .

No estoy mal interpretando nada. Solo estoy leyendo lo que dice el artículo. Este es mi método principal en este estudio sobre COVID-19.

Entonces, el 9 de noviembre de 2015, Nature Medicine publica el artículo que acabamos de revisar.

Y el 12 de noviembre de 2015, Declan Butler publicó un artículo en Nature titulado El virus diseñado de murciélagos suscita debate sobre investigaciones arriesgadas”. Subtítulo: “Un coronavirus de laboratorio asociado con el síndrome respiratorio agudo severo puede infectar células humanas”.

Este artículo también nos interesa. Lo leeré con pequeños recortes.

“El experimento, que creó una versión híbrida del coronavirus de murciélago asociado con el virus que causa el síndrome respiratorio agudo severo (SARS), lleva a la reanudación del debate sobre los riesgos en el desarrollo variantes de laboratorio de virus con posible potencial pandémico“, dice Declan Butler.

Continúa diciendo que en el artículo publicado en Nature Medicine el 9 de noviembre de 2015 se describe un estudio del virus SHC014, que se encontró en murciélagos de herradura en China. Los investigadores han creado un virus quimérico. Este virus quimérico pudo infectar células humanas del tracto respiratorio.

Aunque casi todos los coronavirus aislados de los murciélagos no son capaces de engancharse al receptor humano, SHC014 no es el primero en lograrlo (es decir, pudo engancharse al receptor humano). En 2013, (¿ve? retrocedemos aun mas), los investigadores informaron por primera vez sobre esta capacidad en otro coronavirus aislado de la misma población de murciélagos.

“Los hallazgos confirman la sospecha de que los coronavirus de murciélago que pueden infectar directamente a los humanos (en lugar de desarrollarse primero en un animal huésped intermedio) pueden ser más comunes de lo que se pensaba anteriormente, creen los investigadores.

Pero otros virólogos se preguntan si la información obtenida del experimento justifica el riesgo potencial. Aunque el grado de cualquier riesgo es difícil de evaluar, Simon Wayne-Hobson, un virólogo del Instituto Pasteur de París, señala que los investigadores crearon un nuevo virus que “crece notablemente bien” en las células humanas. “Si el virus se escapa, nadie puede predecir el camino de su desarrollo”, dice.

Este argumento es esencialmente una repetición del debate sobre si deberían permitirse los estudios de laboratorio que aumentan la virulencia, la facilidad de propagación o la diversidad de huéspedes de patógenos peligrosos, lo que se conoce como un estudio de “mejora de la función” …”

Bueno, después de esto ¿van a decir que no hay quimeras y que no se dedican a esto?  Pero, ¿cómo pueden no dedicarse a esto ? El debate importante es si esto debería permitirse.

“En octubre de 2014, el gobierno de los Estados Unidos introdujo una moratoria sobre los fondos federales para tales estudios de virus que causan SARS, influenza y MERS “, continúa Butler. “El último estudio se lanzó antes de que se introdujera la moratoria en los Estados Unidos, y los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos (NIH) permitieron que continuara”, dice Ralph Barick, investigador de enfermedades infecciosas en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, uno de los autores del estudio (el de 2015 que he detallado y descrito al comienzo de mi investigación (S.K.). Los NIH finalmente concluyeron que el trabajo no era tan arriesgado como para caer bajo la moratoria, dice “ .

Y por eso, a pesar de que en 2014 comenzaron a “tirarse de los pelos” y pensar si valía la pena frenar estos estudios, en Carolina del Norte los estudios continuaron en 2015.

“Pero Wayne-Hobson no aprueba el estudio porque, según él, ofrece pocos beneficios y no dice mucho sobre los peligros para los humanos del virus salvaje SHC014 en los murciélagos”, indica el autor del artículo.

“Otros experimentos en el estudio muestran que el virus de los murciélagos salvajes debe desarrollarse para representar una amenaza para los humanos, cambios que  puede que nunca ocurran, aunque no están descartados. “Barik y su equipo reconstruyeron el virus salvaje de acuerdo con la secuencia de su genoma y descubrieron que no crece bien en cultivos de células humanas y no causa enfermedades significativas en ratones” .

Crece mal, pero lo que ellos hicieron y se describe en Nature Medicine en 2015, crece muy bien. Pero volvamos al artículo.

“La única influencia de este trabajo es la creación de un nuevo riesgo antinatural en el laboratorio”, coincide Richard Ebright, especialista en biología molecular y bioseguridad en la Universidad de Rutgers en Piscataway, Nueva Jersey. Tanto Ebright como Wayne-Hobson son críticos de larga data de la investigación de mejora de la función”.

Todo lo que se describe en los artículos que leí tiene el nombre de “mejora de las funciones”. ¿Cúales? ¡Las funciones patógenas del virus!

En su artículo, los autores del estudio también reconocen que en el futuro, los patrocinadores pueden pensar dos veces antes de permitir tales experimentos. “Los equipos de revisión científica pueden considerar que tales estudios sobre la creación de virus quiméricos basados en cepas circulantes son demasiado arriesgados para realizarlos”, escriben, y agregan que es necesario discutir si “se justifica la investigación adicional sobre estos tipos de virus quiméricos y sus riesgos inherentes”.

Pero Barik y otros dicen que el estudio tuvo sus ventajas. Los resultados del estudio “convierten este virus de un posible patógeno en un peligro claro y existente”, dice Peter Daszak, coautor del artículo de 2013. Daszak es presidente de EcoHealth Alliance, una red internacional de científicos con sede en Nueva York que recolecta virus de animales y humanos en los focos de nuevas enfermedades en todo el mundo.

Daszak está de acuerdo en que la investigación sobre la prueba de virus híbridos en cultivos de células humanas y modelos animales puede decir poco sobre la amenaza que representa el virus salvaje. Pero argumenta que pueden ayudar a indicar qué patógenos deberían priorizarse en futuras investigaciones.

“Sin experimentación –dice Barik- el virus SHC014 aún no se consideraría una amenaza”. ¡Pero después de los experimentos ya se está considerando! “Los científicos creían previamente, basándose en modelos moleculares y otros estudios, que no debería poder infectar células humanas. Pero el ultimo trabajo muestra que el virus ya ha superado barreras críticas, como la capacidad de adherirse a los receptores humanos e infectar eficazmente las células del tracto respiratorio humano”, – dice Declan Butler. “No creo que esto pueda ser ignorado”.

Inmediatamente antes de este artículo en la versión electrónica de Nature apareció una nota editorial. No se escribió ni en 2015, ni en 2016 y tampoco en 2017, sino en marzo de 2020, en medio del pánico por el coronavirus. Esta nota dice así:

“Sabemos que esta historia se utiliza como base para teorías no verificadas sobre la creación de un nuevo coronavirus que causa COVID-19. No hay evidencia de que esto sea cierto; Los científicos creen que el animal es la fuente más probable de coronavirus” .

Juzga por ti mismo lo que vale más: ¿un artículo en el que se describe todo detalladamente o una nota con su refutación, obviamente dictada por alguna censura, que requiere que nadie discuta el origen artificial del coronavirus?

¿Y qué tipo de censura es esta? Se lleva a cabo no solo aquí, en Rusia. Su centro no está en Rusia. Y tiene muchos componentes. ¿Y cómo este centro transmite su voluntad a Rusia? Después de todo, surge esta pregunta cuando estas estudiando todo esto.

No quiero trabajar desde una idea preconcebida. La naturaleza artificial del coronavirus es muy dudosa para muchos. Y estas dudas surgen no porque alguien prohíba y diga “¡no te atrevas!”, que es una razón, y tampoco porque la gente este comprada, que también pude ser una razón. Pero hay otras razones. Y para mantener la objetividad, debo describirlas.

Entre los que dudan de la naturaleza artificial del coronavirus se encuentran, por ejemplo, el Instituto de Investigación Scripps. Este es el centro privado más grande de los Estados Unidos dedicado a la investigación de este tema.  Entonces, ¿qué dicen los expertos del Instituto Scripps? Afirman que el coronavirus es demasiado complejo y, si lo desean, demasiado perfecto para que pueda crearse en el nivel actual de desarrollo de la ciencia y la tecnología.

No tengo la oportunidad de profundizar en los detalles. Solo quiero llamar la atención sobre el hecho de que el problema del origen artificial o natural de COVID-19 es extremadamente discutible por naturaleza. Y equiparar la posición de partidarios muy profesionales del origen artificial del coronavirus con la posición de algunos apologistas de la máquina de movimiento perpetuo es completamente inoportuno. Y si todos empezarán a hablar sobre el origen artificial en el futuro?

 

Virus SARS-CoV-2 a través de un microscopio electrónico de transmisión

 

Entonces, en noviembre de 2015 sucedió esta historia y el 5 de agosto de 2019 apareció un articulo en The New York Times.

¿Sientes? Es el 5 de agosto de 2019. Quizás alguien que tiene binoculares especiales y ya sabia que el COVID-19 ya se cernía en algún lugar. Pero entonces no habia ninguna razón para relacionar el evento descrito en este artículo con lo que se describe en los dos artículos que examinamos antes del 2015.

El artículo se llama: “Debido a problemas de seguridad en el laboratorio del ejército, el se detuvo un estudio de microbios mortales”.

El subtítulo del artículo: “Los problemas con la eliminación de materiales peligrosos han llevado al gobierno a suspender la investigación en un centro de vanguardia de defensa biológica militar”.

Que dice el articulo? “Los problemas de seguridad en un famoso biolaboratorio militar han llevado al gobierno a detener la investigación relacionada con microbios peligrosos como el virus del Ébola.

“La investigación actualmente esta detenida”, dice un comunicado del Instituto de Investigación Médica de Enfermedades Infecciosas del Ejército de EE. UU. En Fort Detrick, Maryland. La portavoz Cary Vander Linden dijo que la interrupción duraría varios meses. La declaración dice que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) decidieron el mes pasado emitir una “orden de restricción” para detener la investigación en Fort Detrick, porque el instituto no tenía los “sistemas necesarios para la desinfección de aguas residuales” de laboratorios con los niveles más altos protección biológica”.

Es aquel centro que dirige Robert Redfield, miembro de los grupos de se ocupaban del “Amanecer rojo”  y ahora una figura clave en toda la historia de COVID-19. Lo consideraremos con más detalle mas adelante.

“Según la Sra. Vander Linden, no hubo amenaza para la salud pública, no hubo daños para los trabajadores y no se filtraron materiales peligrosos fuera del laboratorio”.

Hubo, o no hubo… Nuevamente, ¿quien lo va a decir directamente? Han parado los trabajos en uno de los centros más prestigiosos dedicados a lo que estamos discutiendo.

El instituto, cuyo trabajo fue suspendido, “es un centro de defensa biológica (y entonces del ataque), estudia microbios y toxinas que pueden usarse para amenazar la salud militar o pública, y también explora brotes de enfermedades” .

Y como! Por supuesto si explora todo esto, -agrego yo en mi nombre-, no puede dejar de investigar los ataques, tanto de otros como los propios, incluidos aquellos con mejora de funciones.

Sigo citando:

“El Instituto lleva a cabo investigaciones a cambio de honorarios para agencias gubernamentales, universidades y compañías farmacéuticas. Emplea a unas 900 personas. Según la Sra. Vander Linden, la interrupción afecta a una parte significativa de las investigaciones que se realizan en el instituto.

Se suspenden los estudios de ciertas toxinas, así como los microbios llamados patógenos especialmente peligrosos, que, según el gobierno, “potencialmente representan una amenaza grave para la salud de las personas, animales o plantas, o productos de origen animal o vegetal”. En total, hay 67 patógenos y toxinas especialmente peligrosos, por ejemplo, organismos que causan enfermedades como el Ébola, la viruela, el ántrax y la peste”. Esta lista también incluye el veneno de ricina.

“Teóricamente, los terroristas pueden usar patógenos especialmente peligrosos como armas, por lo que el gobierno exige que cualquier organización que trabaje con estos patógenos peligrosos se someta a una auditoría especial, se registre, lleve a cabo procedimientos de protección y seguridad biológica y se someta a inspecciones como parte del programa, realizado por los CDC y el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos. A partir de 2017, 263 laboratorios se han registrado en este programa, entre los gubernamentales, universitarios, comerciales o privados.

El Instituto Fort Detrick fue parte de un programa para trabajar con patógenos altamente peligrosos hasta que se suspendió su registro el mes pasado, después de que los CDC le ordenaron suspender la investigación”.

Además, The New York Times indica que la suspensión del instituto se informó por primera vez el 2 de agosto de 2019 en el periódico local The Frederick News Post.

Según The New York Times, la Sra. Vander Linden dice  que los problemas surgieron ya en mayo de 2018, cuando la unidad de esterilización a vapor, que el instituto utilizó durante muchos años para tratar las aguas residuales de sus laboratorios, se inundó y destruyó debido a los huracanes. Este daño suspendió la investigación durante meses hasta que el instituto desarrolló un nuevo sistema de descontaminación química.

“El nuevo sistema requería cambios en ciertos procedimientos en los laboratorios. Durante una inspección en junio de 2019, los CDC (menciono esta estructura todo el tiempo y luego la analizaré con más detalle. – S.K.) descubrieron que no siempre se seguían los nuevos procedimientos. Los inspectores también descubrieron problemas mecánicos con el sistema de descontaminación a base de químicos, así como fugas, dijo Vander Linden, aunque agregó que las fugas se produjeron en el laboratorio y no al mundo exterior.

La combinación de estas circunstancias llevó a la aparición de una prohibición de suspensión del trabajo en el instituto, así como a la pérdida del registro, dijo Vander Linden.

El Dr. Richard Ebright, especialista en biología molecular y experto en armas biológicas en la Universidad de Rutgers, dijo en un correo electrónico que los problemas con el nuevo proceso de descontaminación basado en productos químicos en el Instituto Fort Detrick pueden significar que el Instituto tendrá que volver a un sistema basado en calentamiento”. Pero construir una nueva planta de esterilización a vapor, de acuerdo con Ebright, podría generar costos financieros y tardar mucho tiempo.

“Aunque muchos proyectos han sido suspendidos, la Sra. Vander Linden señaló que los científicos y otros empleados continúan trabajando, pero no con patógenos particularmente peligrosos. Ella dijo que muchos están preocupados de que no podrán cumplir con los plazos asignados para la implementación de sus proyectos”.

Problemas similares, dice el artículo, han sucedido antes (¡este comentario es importante!) En otros laboratorios estatales, incluidos los CDC (es decir, directamente  con Redfield) y el Instituto Nacional de Salud. ¿Y quién lo escribe ? ¡El  New York Times!

La publicación informa que anteriormente, en 2009, la investigación en el instituto en Fort Detrick ya había sido suspendida porque contenía patógenos que no figuran en su base de datos.

El New York Times también señala que el microbiólogo Bruce Ivins, el principal sospechoso de las cartas de correo que contenían las esporas de ántrax, trabajó en este instituto militar en Fort Detrick.

Y aquí el artículo termina, y a partir de ahora son mis propios apuntes. Las cartas con esporas de ántrax se enviaron a los medios estadounidenses, así como a dos senadores demócratas, el 18 de septiembre de 2001, una semana después del ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001. Como resultado, 22 personas se infectaron y 5 de ellas murieron.

El Dr. Ivins murió en 2008. Se cree que esto fue un suicidio (siempre se considera así en estos casos). Fue encontrado inconsciente en su casa el 27 de julio de 2008, y el 29 de julio Ivins murió sin recuperar la conciencia. No se realizaron estudios médicos detallados que pudieran determinar claramente la causa de la muerte de Ivins. Ni siquiera se realizó una autopsia.

¿Y qué tipo de minimalismo es este en un caso así? ¿No te parece extraño?

El 31 de agosto de 2019, The New York Times publicó un artículo con el siguiente título: La misteriosa enfermedad del vapeo que se está convirtiendo en una epidemia. Subtítulo: “La ola de enfermedad pulmonar grave ha confundido a los médicos y expertos en salud pública”. Los autores del artículo son Sheila Kaplan y Matt Richtel.

El artículo es largo y hay muchos temas. Lo resumo destacando solo lo significativo para nosotros. Es decir, lo relacionado con el  “covid” o “cerca del covid”.

El artículo dice que un chico de 18 años apareció en la urgencia de Long Island, jadeando, con vómitos y mareos. Cuando el médico le preguntó si era un vapeador, él respondió que no. Sin embargo, el hermano mayor del paciente, un oficial de policía, registró la habitación del joven y encontró botes para vapear marihuana.

Sigo leyendo:

“No sé dónde lo compró. No lo sabe “, dijo el Dr. Melody Pirzada, jefe de neumología pediátrica del Hospital Winthrop de la Universidad de Nueva York en Mineola, Nueva York, que estaba tratando al joven. “Afortunadamente, sobrevivió”.

El Dra. Pirzada es una de los muchos médicos en todo el país que trato a pacientes este verano, actualmente hay más de 215 personas, con enfermedades misteriosas y potencialmente mortales asociadas con el vapeo. El brote se está “convirtiendo en una epidemia”, dijo. “Algo está mal”.

Los pacientes, en su mayoría sanos, de unos 20 años, aparecen con dificultad respiratoria severa, a menudo después de varios días de sufrir vómitos, fiebre y fatiga. Algunos de ellos terminaron en la unidad de cuidados intensivos o en un ventilador durante varias semanas”. Esto se refiere a la ventilación mecánica.

“Con una exploración pulmonar, la enfermedad inicialmente parece una neumonía viral o bacteriana grave, pero las pruebas no muestran infección”. “Realizamos todas estas pruebas en busca de bacterias, virus y obtuvimos un resultado negativo”, dijo la Dra. Dixie Harris, neumóloga de cuidados intensivos en Salt Lake City” .

Según el periódico, el 6 de agosto de 2019, la Dra. Harris trabajó en un hospital en Salt Lake City cuando la llamaron a la unidad de cuidados intensivos para consultar con un paciente con una enfermedad pulmonar grave. Este paciente tenía unos 20 años y utilizaba activamente cigarrillos electrónicos, incluido el tetrahidrocannabinol.

A su vez, Harris buscó el asesoramiento de dos docenas de hospitales en todo el estado para obtener información sobre pacientes que tenían problemas pulmonares graves o que estaban en cuidados intensivos.

“Vi el segundo caso”, dijo. “Pensé:” Espera un segundo, esto es extraño: dos hospitales, dos jóvenes, historias casi idénticas”.

A la mañana siguiente, Harris llamó al Dr. Joseph Mineer, director de salud del Departamento de Salud de Utah, cuya capital es Salt Lake City. Miner le dijo que trataría de averiguar qué estaba pasando.

En las siguientes semanas, el Dra. Harris se enfrentó personalmente a dos casos más y también examinó nueve informes de casos de pacientes ingresados en hospitales. Según Harris, los primeros 10 casos fueron de ocho hospitales diferentes; en general, Utah reportó 21 caso.

La Dra. Harris señaló que los cuatro pacientes que ella trataba directamente “fumaban constantemente cigarrillos electrónicos con nicotina, casi todo el día. Tal vez hubo algún tipo de efecto acelerador de los aceites de tetrahidrocannabinol, causando neumonía”. Como estos pacientes le dijeron a la Dra. Harris, recibieron mezclas de amigos de estados donde oficialmente se permite fumar marihuana, de California y Colorado.

“Según los médicos, algunos pacientes padecen otra enfermedad conocida como neumonía lipoidea. Cuando los aceites ingresan a los pulmones, los pulmones los tratan como un objeto extraño y provocan una respuesta inmune que provoca inflamación y acumulación de líquido, lo que puede causar neumonía lipoidea ”, continuó The New York Times.

Pero esto es justo lo que dicen del COVID-19: que es una respuesta inmune sobredimensionada. Lo que lo causa es un tema aparte. Sigo citando:

“La Dra. Nora D. Volkov, directora del Instituto Nacional para Combatir el Abuso de Drogas, parte de los Institutos Nacionales de Salud, dijo que estaba sorprendida por la gravedad de la enfermedad pulmonar que ocurrió este verano” (es decir, verano de 2019. – S. K.).

Pero las drogas y los pulmones, aun que están relacionados, no es tan directamente como puede parecer.

“El adolescente de Long Island, que estaba en un respirador ( ventilación pulmonar artificial. – S.K.) , tenía un largo camino hacia la recuperación, y los médicos aún no han determinado la causa de su enfermedad”.

¿No le recuerda nada? Año 2019 …

El New York Times cita las palabras del padre de este adolescente: “Estábamos indefensos. No sabíamos que hacer. Los médicos no sabían qué hacer”.

Otro incidente reciente, informa el periódico, se refiere a un residente de Queens de 31 años llamado Kevin Corrales. A fines de julio, Corrales estaba sentado en el asiento trasero de un automóvil que se dirigía a Long Island Beach, y de repente comenzó a ahogarse. “Fue terrible”, dijo. – Realmente me estaba ahogando. Tuve que ser llevado de urgencia al hospital. Pero pensaron que estaba exagerando” .

Esto es en agosto de 2019, sobre este tema los chinos preguntaron a los estadounidenses: ¿por que no termináis de investigar estos casos, por que todos van muy juntos?

Charles Fichot. Quimera. 1894

El siguiente tema es el “Evento 201”, que no puede atribuirse solo a mitos conspirológicos. Han escrito sobre esto medios de comunicación importantes. “Evento 201” es un ejercicio pandémico. ¿En que sentido ejercicio? No en sentido de una calse, sino mas un ejercicio de defensa civil o algo intermedio entre un ejercicio de defensa civil y un workshop, una investigación de laboratorio con imitación de situaciones reales. Así que el “Evento 201” es el nombre de un ejercicio pandémico celebrado el 18 de octubre de 2019 (está claro que está cerca del comienzo de la histeria por coronavirus, pero no justo antes) en Nueva York en el Centro de Seguridad de la Salud de la Universidad Johns Hopkins.

Aparte de la Universidad Johns Hopkins, en la organización de este simulacro el Foro Económico Mundial y la Fundación Bill y Melinda Gates participaron al que llamaron   ejercicios pandémicos de alto nivel.

Llamo la atención sobre el momento de este ejercicio pandémico. El 18 de octubre de 2019 es una fecha interesante. Está lo suficientemente cerca del comienzo de una pandemia real, pero al mismo tiempo está lo suficientemente lejos del inicio en su versión oficial. Es decir, esta en el intervalo de tiempo lo que requiere que pensemos en lo que sucedió.

Después de todo, ¿cuándo se puede considerar el inicio oficial de la epopeya del coronavirus? Probablemente, el descubrimiento a finales de diciembre de 2019 en Wuhan de los primeros casos de neumonía de origen desconocido. ¡Pero esto es diciembre de 2019! Y los ejercicios llamados “Evento 201” tienen lugar en octubre de 2019.

Entonces, el asunto no está en los primeros casos registrados.

Solo el 31 de diciembre de 2019, las autoridades chinas informaron a la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre un brote de neumonía desconocida.

Solo el 22 de enero de 2020, Wuhan fue puesto en cuarentena. Según los informes de los medios, 11 millones de personas viven en Wuhan, y casi todas viven en sus hogares. La gente tiene miedo del virus mortal. Para evitar su propagación, las autoridades decidieron que ningún tren vaya a Wuhan y que ningún avión vuele.

No fue sino hasta el 30 de enero que la OMS reconoció el brote del nuevo coronavirus como una emergencia.

No fue sino hasta el 11 de marzo de 2020 que la OMS anunció que el brote se había convertido en una pandemia.

Entonces, todo lo que oficialmente se puede llamar prólogo pandémico duró desde diciembre de 2019 hasta marzo de 2020. Y el “Evento 201” está fechado, repito, en octubre de 2019. Por lo tanto, se encuentra bastante cerca del comienzo de la epopeya del coronavirus y, al mismo tiempo, bastante lejos de este comienzo. Por eso es interesante entender qué fue este “Evento 201”, qué fue este entrenamiento pandémico de alto nivel.

Esto es lo que informa la Universidad Johns Hopkins.

Según el guión del “Evento 201”, se produce un brote de un nuevo coronavirus zoonótico transmitido de murciélagos a cerdos y personas.

Este brote lleva a una pandemia severa.

Durante el primer año no hay forma de recibir la vacuna necesaria.

Existe un medicamento antiviral ficticio que puede ayudar al paciente, pero no puede limitar la propagación de la enfermedad.

El guión del “Evento 201” termina después de 18 meses con la muerte de 65 millones de personas.

La pandemia comienza a disminuir debido a una disminución en el número de personas susceptibles. La pandemia continúa hasta que se crea una vacuna efectiva o hasta que el 80-90% de la población mundial está expuesta a la enfermedad.

¿No se parece a nada? Y esto está justo antes de lo que luego sucedió en la realidad.

12 de diciembre de 2019 La revista Forbes se une a la descripción de “Eventos 201”. Es decir, el “Evento” ha pasado, pero aún no hay una pandemia. Se dice lo siguiente.

“Los expertos realizaron una simulación detallada de una nueva enfermedad viral (ficticia) llamada CAPS o síndrome pulmonar por coronavirus agudo. Esto se hizo después de epidemias anteriores como el SARS y el MERS. El escenario era realista … Incluso se prepararon las “noticias” de los medios ficticios, con expertos en salud, cabezas parlantes y gráficos de miedo. Los expertos discutieron posibles intervenciones y necesidades, por ejemplo, si hay suficientes existencias de máscarillas o medicamentos.

La vigilancia de la epidemia y la recopilación de datos en estas condiciones son de carácter  puntual, ya que los países de ingresos bajos y medianos no pueden obtener muestras, como lo hacen los países ricos. La respuesta a la cuestión de los suministros materiales y técnicos se complica por informes de noticias falsos o contradictorias, mensajes de trol de Internet que solo quieren causar discordia y caos. La epidemia lleva a las personas a la clandestinidad y las obliga a ocultar la enfermedad, solo está creciendo, y las prohibiciones de viaje y el comercio están devastando la economía.

Ninguna de estas herramientas previene la propagación de la epidemia …

A medida que el número de casos de enfermedades y muertes creció exponencialmente, el pánico aumentó en la sociedad, aumentado por la desinformación y las teorías de conspiración”.

Las conclusiones indican que superar una pandemia de este tipo en realidad requeriría una cooperación mundial, y el cierre y el nacionalismo en varios países serán obstáculos.

Y finalmente, el 17 de enero de 2020, la misma Universidad Johns Hopkins notifica al público que la próxima pandemia severa no solo causará enfermedades graves y muertes, sino que también puede causar graves consecuencias económicas y sociales en cascada. Los esfuerzos para prevenir tales consecuencias requerirán un nivel de colaboración sin precedentes entre gobiernos, organizaciones internacionales y el sector privado.

Es decir, la creación de un gobierno global.

¡Cazadores de falsificaciones y teorías de conspiración! ¿Cuál de la información dada por mí pertenece a esta categoría? Solo doy datos completamente objetivos de otras personas. Respetables. No cito los datos de críticos rencorosos que intentan imponer algo sobre lo que está sucediendo, sino los datos de los organizadores del evento en discusión y los medios que anuncian este evento, y no existe ninguna conspiración allí.

Entonces, el 18 de octubre de 2019, se organizará un simulacro pandémico llamado Evento 201 en la Universidad Johns Hopkins. El simulacro estudia una situación ficticia, no sólo cercana a lo que sucederá pronto, sino fantásticamente parecida a lo que sucederá, sorprendentemente cerca.

Y del 15 al 28 de octubre de 2019 (mira que casualidad) en la ciudad de Wuhan, se celebran los Juegos Mundiales militares. La delegación estadounidense está presente en los juegos con 200 participantes. Los juegos terminan a finales de octubre.

Y en diciembre de 2019, en Wuhan, se registró por primera vez una infección con el virus, posteriormente llamada COVID-19.

Aquí hay una cronología.

Y ahora sobre otro evento: la  Conferencia de Seguridad de Munich. Se llevó a cabo del 14 al 16 de febrero de 2020. Es decir, cuando todos hablaban del COVID. El presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, quien inauguró la conferencia, dijo que Europa estaba preocupada por Washington, que (cito a Steinmeier) “rechaza la idea misma de la comunidad internacional” .

Steinmeier dijo: “De año en año, estamos persiguiendo el objetivo principal de la cooperación internacional: la paz mundial. Y nuestro aliado más cercano, los Estados Unidos de América, incluso rechaza la idea misma de la comunidad internacional bajo el gobierno actual. ¿O la posición de “cada hombre por sí mismo” se ha convertido en la norma de la política mundial? “

El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, trata de objetar a Steinmeier y califica su evaluación de exagerada. El presidente francés, Emmanuel Macron, en su discurso afirma que las palabras de Steinmeier sobre los Estados Unidos “le parecieron lo suficientemente claras” .

Pero todo esto fue solo un calentamiento del tema principal, que, de manera obvia (¡y es obvio!), es la reorientación sistémica de los Estados Unidos hacia la confrontación con China, para convertir a China en el enemigo más peligroso y el enemigo comunista de los Estados Unidos.

Al mismo tiempo, los estadounidenses continuaron evaluando a Rusia como un enemigo, y bastante serio y peligroso. Pero por primera vez, los estadounidenses convirtieron a la China comunista en el principal demonio mundial.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Mark Esper, dijo: “El Partido Comunista Chino se está moviendo muy rápido en la dirección equivocada… El Partido Comunista y el Ejército Popular de Liberación están actuando cada vez más fuera de las fronteras de China y están tratando de usar cualquier medio para dañarnos. La China comunista está presionando, financiera y económicamente, a varios países del Pacífico. Y, por lo tanto, afecta las relaciones internacionales en todo el mundo” .

La queja principal que los estadounidenses expresaron constantemente en esta conferencia, celebrada en medio de COVID-19, fue sobre el crecimiento del poder tecnológico chino. Y también el hecho de que los europeos no quieren participar en disuadir y reprimir este poder, mientras que esto es absolutamente necesario. Esto fue discutido por el Secretario de Estado Pompeo y el Secretario de Defensa Esper.

Michael Pompeo dijo: “Sé que siempre hay pesimistas, pero nuestros líderes deben superar esto y centrarse en lo más importante. Usted habló sobre China, el partido comunista chino. Tenemos profundas relaciones comerciales, tenemos muchos estudiantes chinos, pero el Partido Comunista Chino es un gran riesgo no para Occidente como región geográfica, sino para la idea de Occidente”.

Anteriormente, no notaron este riesgo.

Esper exigió explícitamente que los aliados de la OTAN no cooperen con la compañía electrónica china Huawei. Esper enfatizó: “Queremos que China actúe como un estado civilizado. Y si China no cambia su comportamiento, entonces debemos responder a esto. Debemos invertir en nuestra defensa y tomar decisiones difíciles en términos de relaciones comerciales” .

Este giro estadounidense en la dirección anti-china es muy significativo. Pero aún más significativo es el hecho de que los representantes de alto rango de la República Popular China, no aquellos que tienen el derecho de rechazar al imperialismo estadounidense (principalmente los militares), sino aquellos que suelen hacer oídos sordos y sonreír, también cambiaron su línea de comportamiento en todo lo que se refiere a las relaciones entre Estados Unidos y China.

El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, reaccionó a los ataques estadounidenses de la siguiente manera: “De hecho “, dijo, ” tenemos algunos problemas (en las relaciones con los Estados Unidos)”. Algunos de ellos surgieron durante nuestra interacción entre nosotros, algunos fueron creados artificialmente. La raíz de todos estos problemas y preguntas, dijo Wang Yi, es que Estados Unidos no quiere ver el rápido desarrollo y la riqueza de China. Menos aún les gustaría ver el éxito de un estado socialista. Esto es injusto. China tiene derecho a desarrollarse, el pueblo chino tiene derecho a vivir mejor. El movimiento de China hacia la modernización es una tendencia histórica inevitable y ninguna fuerza en el mundo lo frenará ni lo detendrá ” .

Y eso fue solo el principio.

Aproximadamente 20 días después de la escaramuza de Múnich, que, con toda la moderación de la posición de Wang Yi, marca algo nuevo en las relaciones entre Estados Unidos y China, o al menos presenta nuevas posibilidades para construir estas relaciones sobre una base más conflictiva.

El 11 de marzo de 2020, tuvimos la oportunidad de conocer lo que sucedió en una reunión de la Cámara de Representantes del Congreso de los Estados Unidos. El Dr. Robert Redfield, jefe del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de los CDC, está invitado a la reunión.

El congresista Harley Ruda señala que el número de tests es insuficiente y que no hay acceso a estos tests. Y le pregunta a Redfield, quién debería proporcionar todo esto: “¿Estaban estos tests disponibles el viernes pasado?”

Redfield responde: “Sí, señor” .

Ruda, que continúa interrogando a Redfield, dice: “Gracias” . Y continúa, como si no se diera cuenta de que Redfield no reconoce el hecho de que los kits de prueba eran insuficientes: “¿Y sin los kits de prueba, quizás aquellos que se infectaron con la gripe podrían haber sido diagnosticados erróneamente: de hecho, era posible que tuvieran COVID-19?”.

¿Oyes lo que dice el congresista? Congresista, no opositores chinos o teóricos de la conspiración. Congresista de los Estados Unidos!

Redfield continúa evadiendo. Entonces Ruda toma al toro por los cuernos y le pregunta a Redfield: “Es decir, podríamos tener personas en los Estados Unidos que murieron, al parecer, por la gripe, cuando en realidad podría ser coronavirus o COVID-19”.

Redfield responde: “Por el momento, en realidad ha habido casos en los Estados Unidos que han sido diagnosticados de esta manera”.

No dice nada de que esto esté relacionado de alguna manera con la suspensión del laboratorio en Fort Detrick en agosto y en casos posteriores cuando ocurrieron enfermedades pulmonares graves, y todos se preguntaban qué era, pero no hubo tests. Redfield no dice eso. Simplemente dice: “Por el momento, en realidad ha habido casos en los Estados Unidos que han sido diagnosticados de esta manera” . Es decir, confirma que hubo casos de COVID-19 diagnosticados como gripe.

Les recuerdo que esta declaración la hace el mismo Robert Redfield  quien, junto con otros, en los lejanos tiempos de Rumsfeld del “Amanecer Rojo”, es decir, hace unos 15 años o más, construyó el proyecto de la primera cuarentena total, cuya necesidad se explicaría por el ataque biológico chino. Este es el mismo Redfield. Que está relacionado muy de cerca con Fort Detrick y todo lo demás.

Como esto es así, habrá que decir algo sobre este Redfield y algunas personas asociadas con él.

Redfield es un destacado virólogo estadounidense con formación militar. Él, como virólogo, obtuvo su conocimiento en aquellos laboratorios de la Universidad de Columbia en los que se estudiaron los efectos de los llamados retrovirus (estos son virus de ARN, virus sin ADN, que insertan una copia de su genoma en el ADN de la célula huésped y, por lo tanto, proporcionan la enfermedad).

La Universidad de Columbia es un lugar emblemático.

Pero un lugar aún más emblemático es la Universidad de Georgetown. Redfield se graduó en 1973 de la Facultad de Artes y Ciencias de la Universidad de Georgetown, y en 1977 allí mismo, en una escuela de medicina.

La Universidad de Georgetown, como Columbia, es propiedad de la CIA. Y, por supuesto, esta es una institución en la que la influencia de los jesuitas es muy significativa. Esta no es una tesis de conspiración, es evidencia histórica y política. ¿Georgetown no está relacionado con los jesuitas? ¿A quién le estás diciendo esto? Todo especialista estadounidense de élite lo sabe.

Además, Redfield, que ya se estaba convirtiendo en doctor en medicina, trabajaba en el Centro Médico del Ejército Walter Reed (WRAMC), que lleva el nombre del investigador de la fiebre amarilla. Este centro y ese Fort Detrick, que mencionamos  constantemente en relación con las conversaciones sobre la artificialidad del coronavirus y el rastro estadounidense en esta historia, son de hecho un todo.

Antes de convertirse en director de la agencia federal de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y administrador de la Agencia de Sustancias Tóxicas y Enfermedades, Redfield fue profesor a tiempo completo de medicina y microbiología en la Universidad de Maryland, donde se encuentra Fort Detrick.

Aquí en 1996, Redfield cofundó el Instituto de Virología Humana.

De 2005 a 2009, es decir, bajo George W. Bush junior, Redfield fue miembro de la Junta Asesora Presidencial. Este consejo tenía una especialización limitada (estaba involucrado en la infección por VIH) y una especialización más amplia. De hecho, este era un consejo de armas biológicas.

Por lo tanto, Redfield estuvo involucrado en un proyecto cerrado para establecer la cuarentena total porque ya tenía estos puestos.

Los estudiosos de la carrera de Redfield enfatizan constantemente que él tuvo una relación inapropiadamente cercana con el grupo no gubernamental de Shepard Smith, fundador del fondo infantil de lucha contra el SIDA, que consiste en evangelistas bastante radicales. Al mismo tiempo, el propio Redfield es un católico devoto.

En particular, el Washington Post informó el 17 de agosto de 2018, informa sobre esto.

Aquí todos estos católicos y católicos evangélicos son muy importantes.

Esto es lo que dice Shepard Smith con quien Redfield está tan estrechamente asociado. Primero sobre dónde dice.

Los contactos principales de Smith se detallan en memorias, cartas y documentos de guerra del Archivo de Investigación sobre el SIDA de la Universidad de Michigan. La publicación Kaiser Health News ha examinado cientos de páginas para evaluar el enfoque de la administración Trump sobre las políticas de prevención y tratamiento de la salud y el SIDA.

Es decir, la información sobre Smith y otros no son teorías de conspiración. Es de naturaleza histórica y de archivo, basada en documentos específicos.

Según esta información, así como las confesiones del propio Shepard, quien en un momento le dio a Kaiser Health News una serie de entrevistas (esto son sus propias confesiones, lo ¿ves?), Shepard Smith estableció relaciones con científicos a fines de la década de 1980, mientras que otros líderes religiosos rechazaron la idea misma de participar en actividades de prevención del SIDA porque los homosexuales no pueden salvarse.

Bajo la influencia de Smith, Redfield, quien en ese momento trabajaba en el Centro Médico del Ejército Walter Reed,  se unió a la Junta Asesora de Estadounidenses para una Política de SIDA / VIH Saludable – ASAP.

Redfield también se desempeñó como presidente y miembro de la junta asesora de otra organización, que más tarde fue fundada por Smith y su esposa.

Según una transcripción del gobierno archivada en la Universidad de Michigan, Smith rápidamente apreció a Redfield cuando se conocieron. “Estaba tan feliz de vernos como nosotros“, dijo Smith en una entrevista con investigadores militares. Su relación se profundizó a medida que Smith y Redfield se hicieron famosos. Esto se evidencia en las cartas de Smith al Centro Walter Reed, con las cuales tanto los investigadores como los periodistas se familiarizaron.

Smith, quien garantizó la financiación de su organización “Americanos por la política racional respecto al sida” (ASAP) a través de los CDC en la década de 1980,  visitaba regularmente el centro Walter Reed para ver a Redfield y a otras personas que se unieron al consejo de la organización, como lo demuestran los registros militares en el archivo, que fueron levantados después de ciertos escándalos relacionados con la calidad de las vacunas de Redfield.

Bajo el liderazgo de Smith, ASAP ha popularizado la investigación de vacunas de Redfield como “el avance científico más importante en epidemiología hasta la fecha”.

A su vez, Redfield, como presidente de ASAP, en su informe anual de 1991 llamó a esta organización “la organización de SIDA más efectiva que conozco” .

“¿Por qué, sin temor al pecado, el cuco alaba al gallo? Por alabar al cuco “…(cita de una fabula de Krilov).

Ahora, ¿quién es este Shepard Smith que tanto influye en Redfield? ¿Y solo lo influye a  él?

Shepard Smith se reunió en la Casa Blanca con el presidente George W. Bush Jr. Es uno de los que giraron en torno a Bush como líder religioso.

La presidencia de Donald Trump ha brindado a la comunidad evangélica la oportunidad de reafirmar su papel tanto en establecer la estrategia de salud global estadounidense como en garantizar que las organizaciones religiosas en Estados Unidos y en todo el mundo tengan la oportunidad de recibir fondos públicos para implementar su estrategia con respecto a enfermedades infecciosas.

Shepard Smith es un cristiano evangélico que trabajó como estratega político con Pat Robertson, un ex pastor bautista del sur que se postuló para la presidencia de Estados Unidos en 1988.

La esposa de Shepard Smith, Anita, fue copresidenta del Consejo Asesor Presidencial sobre VIH y SIDA durante la presidencia de George W. Bush Jr. Una vez más, enfatizo que este consejo no se refería exclusivamente al VIH.

Se cree que Redfield le debe mucho a sus conexiones con los Smith por su nombramiento al alto cargo de jefe de la agencia federal Centros para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC).

Otra persona asociada con los mismos Smiths, y esto también es establecido por investigadores y periodistas, es Deborah Birks, nombrada el 29 de febrero de 2020, la coordinadora de la Casa Blanca para la lucha … ¿contra qué? Contra la propagación del coronavirus.

Desafortunadamente, no tengo la oportunidad de debatir sobre todas estas personas con mas detenimiento, pero como todos están fuertemente asociados con el vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence, hay que decir algo sobre Pence.

Pence es un católico que sobrevivió a un nuevo nacimiento, avanzando gradualmente hacia la iglesia evangélica, dijo el New York Times. Esta unión de evangelistas y católicos es extremadamente interesante. En gran medida, este cambio de Pence fue propugnado por su esposa Karen.

En 2016, Pence, que anteriormente había apoyado al rival de Trump, el senador Ted Cruise, se le ofreció la vicepresidencia de Trump. Y él estuvo de acuerdo.

Como vicepresidente, Pence creó un grupo de estudio bíblico compuesto por miembros de la administración de Trump y fuertemente influenciado por los evangelistas.

El 27 de febrero de 2020, Donald Trump ordenó al vicepresidente Mike Pence que tomara el control de las medidas gubernamentales para combatir la propagación del coronavirus en Estados Unidos.

Pence se llama a sí mismo un evangelista católico. Pence describió a Putin como un “líder pequeño y agresivo”.

Pence es conocido por decir: “El oso ruso nunca muere, solo hiberna” .

Pence ha enfatizado muchas veces que está inspirado por Russell Kirk, autor del libro “Conservative Mind”. Todo esto, por supuesto, no puede sino existir con algún tipo de conexión con el reformateo del mundo.

Por lo tanto, el enlace Pence-Redfield-Smiths-Birks, etc., que define todo lo relacionado con el coronavirus, y gran parte de lo que está asociado con las armas biológicas, es muy claro.  Encontrar este ligamento no es una tesis de conspiración. Es obvio para todos los involucrados en la élite estadounidense. Para el ejército estadounidense, investigadores, periodistas. Y, por supuesto, eso (¡eso es lo que quiero enfatizar!) Se basa en gran medida en las antiguas iniciativas de  Rumsfeld sobre la cuarentena total entre la población civil, mientras que la necesidad de esta cuarentena se generará supuestamente por el golpe biológico de China a los Estados Unidos. Esta iniciativa ya ha incluido a Redfield y otros.

 

Jacek Malczewsky. Artista y quimera. 1906

 

13 de marzo de 2020 (es decir, dos días después del discurso de Redfield, que era esencialmente un reconocimiento velado de cosas muy sombrías) RBK informa que el Ministerio de Relaciones Exteriores de China barajó la posibilidad de que el coronavirus llegó a la RPC desde los Estados Unidos. Se informa específicamente que el subdirector del departamento de información del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Zhao Lijian, después de haber mostrado el discurso de Redfield en Twitter, comentó sobre esta declaración: “Tal vez el ejército estadounidense trajo una epidemia a Wuhan. ¡Estados Unidos debe ser transparente! ¡Los datos deben estar a disposición del público! ¡Estados Unidos debe darnos una explicación!”

Y luego comienza el intercambio de acusaciones mutuas. Y los chinos no son de ninguna manera inferiores a los estadounidenses. No se sientan con la cabeza baja , en absoluto.

Se recuerda a los estadounidenses, en particular, el hecho de que en 2004, el Consejo de Inteligencia Nacional de EE. UU. Publicó un informe titulado “Dibujando el futuro global. Proyecto 2020 “. En este documento oficial, que de ninguna manera era de naturaleza conspirativa y estaba disponible para su revisión, se decía: “En ausencia de un gran conflicto global, que consideramos increíble … la globalización puede ser detenida por una pandemia … y solo es cuestión de tiempo antes de que aparezca … Una pandemia similar en China, India , Bangladesh o Pakistán … pueden volverse destructiva y propagarse rápidamente por todo el mundo … En algunos estados grandes, la propagación de la enfermedad detendrá los viajes y el comercio internacional por un período prolongado” .

Quienes desarrollan este tema prestan atención al hecho de que en octubre de 2019 tuvieron lugar maniobras militares, que primero se hicieron  en la base de las Fuerzas Aéreas de los EE. UU. en Charleston, Carolina del Sur, y en segundo lugar, en América del Sur. Tanto allí como aquí se practicaron acciones militares durante una emergencia relacionada con una pandemia. (Octubre de 2019 … ¿Recuerdas todas estas coincidencias cronológicas? “Evento 201” y todo lo demás …)

Al mismo tiempo, en los ejercicios se mencionaba “un foco incontrolado del coronavirus, que se propagó como un fuego”, creando “caos en todo el mundo”.

En la misma serie de extrañas coincidencias, los chinos con razón incluyen el “Evento 201”, que ya hemos examinado en detalle.

El 11 de marzo de 2020, se informó lo siguiente en el sitio web del Centro de Investigación Global de Canadá (Global Research): “Parece que Estados Unidos es la única fuente posible de coronavirus, porque solo este país tiene todas las ramas del árbol evolutivo de coronavirus. Y, por lo tanto, puede ser cierto que el laboratorio militar estadounidense en Fort Detrick fue la fuente original del virus COVID-19″.

Ni lo dice China o Corea del norte, ni la “terrible” Rusia. Lo dice Canadá! El socio y satélite principal de EE.UU.

El 18 de marzo de 2020, el periódico italiano Il Messaggero citó al cardenal católico de Sri Lanka, arzobispo Colombo Malcolm Ranjit, que alega que el virus salió del laboratorio de “un país poderoso y rico”. Aquí, sobre todo es esencial la declaración indudable del arzobispo sobre el origen del laboratorio del coronavirus. Después de todo, se dice directamente que “salió del laboratorio”.

Bueno, ¿y qué hay de todos estos veredictos? “¡No te atrevas, cállate!”.

¿Qué estoy haciendo? Dibujo algunas trayectorias, desde diferentes lados, en diferentes direcciones, en nombre de personas de diferentes niveles de habilidad, diferentes orientaciones ideológicas, de diferentes países y estas trayectorias, convergen. Si quieres o no, pero convergen. ¿Sabes qué dice la teoría de la probabilidad en la que trabajé? Que cuando algo converge tantas veces, esto ya no es una hipótesis.

Sobre la base de la declaración de Redfield, los chinos exigen que el gobierno de EE. UU. publique información sobre la suspensión del Laboratorio de Investigación de Enfermedades Infecciosas del Ejército de EE.UU. en Fort Detrick. Hay peticiones al gobierno de los Estados Unidos para aclarar si el laboratorio estaba vinculado a un virus mortal.

Por ejemplo, “la gripe a gran escala mató a más de 10,000 personas” en los EE. UU después del cierre del laboratorio de Fort Detrick en agosto de 2019. La epidemia de COVID-19 estalló en todo el mundo en febrero de 2020 después de que Estados Unidos organizó el “Evento 201”, el simulacro de la pandemia mundial en octubre de 2019.

La declaración de Redfield obviamente explota a la sociedad china.

Quiero llamar atención sobre una declaración del periodista George Webb, con sede en Washington, quien insiste en que el soldado estadounidense Mate Benassi, que participó en los Juegos Militares en Wuhan en octubre, trajo el virus a China.

Esto es lo que dice Webb: “Todo comenzó con un oficial estadounidense de Fort Belvoir. No hay duda de eso … Sargento Fort Belvoir, es justo allí, fue la primera en contraer el coronavirus en Wuhan, China. ¿Cómo pudo pasar esto? Esto se llama “juegos mundiales”.

Al mismo tiempo, un pariente de Mate Benassi trabajaba en el Instituto de Investigación del Ejército Walter Reed, donde, según Webb, los estadounidenses están desarrollando armas bioquímicas.

CNN luego negó esta información, afirmando que ni el atleta señalado por Webb ni su esposo tenían un coronavirus.

No quiero absolutizar las acusaciones, pero absolutizar las negaciones también sería extraño. Pero el punto no es la evidencia de estas acusaciones, sino su peso político y social.

El 23 de marzo de 2020, la Televisión Central de China anunció lo siguiente : “Algunos políticos estadounidenses han llamado repetidamente al nuevo coronavirus “el virus chino” y en las últimas semanas ha sido duramente criticado por la comunidad internacional. Los medios de comunicación europeos y estadounidenses a menudo han utilizado expresiones como “racismo”, “xenofobia”, “la búsqueda del chivo expiatorio”, etc. para criticar al lado estadounidense. A medida que el mundo exterior tiene más y más preguntas para los Estados Unidos sobre la situación epidemiológica, las autoridades estadounidenses deben dar explicaciones claras a las personas y al mundo sobre tres temas.

Primero, según las últimas estimaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU., Más de 30 millones de estadounidenses se infectaron durante la temporada de gripe que comenzó en los Estados Unidos en septiembre de 2019, de la cual murieron más de 20 mil. Robert Redfield, director de los CDC, recientemente reconoció públicamente que algunos de los que murieron por la gripe en realidad tenían un nuevo tipo de neumonía por coronavirus.

Pregunta: De las más de 20,000 muertes por gripe en los Estados Unidos, ¿cuántas personas han muerto por un nuevo tipo de neumonía por coronavirus? ¿Usó EE.UU. la gripe para encubrir casos de nueva neumonía por coronavirus?

Esto lo pide un gran país y no un ambicioso teórico de la conspiración. Sigo citando:

“Si la conciencia de los Estados Unidos esta transparente, deberían publicar de inmediato los datos oficiales y exigir a los funcionarios, expertos y científicos de salud pública que den una respuesta positiva e incluso inviten a la OMS a enviar un equipo de investigación para participar en la investigación”.

Esto se refiere a la investigación de la gripe de 2019.

“Una explicación clara de este problema es necesaria para que Estados Unidos no solo responda a la epidemia actual, sino también para determinar las causas de la muerte de algunos estadounidenses que murieron por razones desconocidas. Después de todo, si un país oculta fácilmente las causas de muerte, ¿qué tipo de derechos humanos y autoridad se pueden discutir?

La segunda pregunta que los Estados Unidos deben responder: ¿por qué cerraron repentinamente la base de desarrollo de armas biológicas y químicas en Fort Detrick en Maryland en julio de 2019? La base es el mayor centro de investigación y desarrollo de EE.UU. para armas biológicas y químicas. El New York Times afirma que se cerró debido a “un sistema de tratamiento de aguas residuales insuficientemente avanzado en laboratorios con el más alto nivel de seguridad”.

Sin embargo, en relación con el desarrollo posterior de los eventos, la gente dudaba de la realidad de las razones nombradas para cerrar la base. Porque poco después, estalló una serie completa de neumonía o enfermedades similares en Estados Unidos. Las autoridades culparon a los “cigarrillos electrónicos” de todo, pero los científicos dicen que no pueden causar estos síntomas y la muerte  de las personas. Casi al mismo tiempo, se produjo un brote de gripe H1N1 en los Estados Unidos.

Posteriormente, en octubre de 2019, varias instituciones de EE.UU. organizaron ejercicios epidemiológicos globales, con el nombre clave “Evento 201”, y en diciembre de 2019, apareció en Wuhan el primer paciente con nueva neumonía por coronavirus.

En febrero de 2020, apareció una epidemia de un nuevo coronavirus en muchas partes del mundo.

Tercera pregunta: ¿por qué el gobierno de los EE.UU. minimizó la epidemia de un nuevo coronavirus en el país a mediados de febrero, mientras que muchos miembros del comité de inteligencia del Congreso de repente dejaron caer y vendieron millones de acciones? ¿Es el capital realmente más importante para ellos frente a la epidemia que la vida humana?

Los expertos discuten los vínculos entre el cierre del laboratorio de Fort Detrick y la participación del laboratorio en cartas de ántrax en 2001. Y aquí surge no ya la historia  de Ivins, sino de Frank Olson, que trabajó en Fort Detrick. El hijo de Olson presentó una demanda en 2012 ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos en Washington, argumentando que su padre no se suicidó y que la CIA lo mató porque su departamento estaba preocupado por los experimentos biológicos criminales que su padre llevaba a cabo en Fort Detrick en el ámbito de armas biológicas.

Y aquí nuevamente vuelve a aparecer la historia de Ivins, este empleado de Fort Detrick, sospechoso de enviar cartas con ántrax en septiembre de 2001 y que se suicidó cuando el FBI se involucró en la investigación. Si Ivins realmente se suicidó o fue asesinado es una pregunta tan abierta como la pregunta sobre la muerte de Olson.

Aquí hay una imagen que puedo presentar hoy, después de haber analizado una gran cantidad de eventos. Y habiendo descubierto aquellos de ellos que obviamente están conectados en un solo todo, no afirmo nada.

Solo digo que si existe un sentido de este juego, entonces está ubicado precisamente en el territorio que acabo de describir.

( Continuará )

 

Fuente (para la copia): http://eu.eot.su/2020/11/08/coronavirus-su-objetivo-autores-y-duenos-parte-iii/

 

Esta es la traducción de un artículo de Sergey Kurginyan, publicado por primera vez en el número 381 del periódico Essence of Time el 12 de junio de 2020.

Loading Facebook Comments ...

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Website

four × four =